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No.30 Titulación Universitaria

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Editorial

En Busca de Prometeo / El meme de Prometeo

Tesis o no tesis, ahí está el detalle

Asesorar una Tesis

Nunca es tarde para titularse

Historias de Luna / Termina el camino que has iniciado, sí lo puedes lograr

Tintes Pedagógicos / La importancia de elaborar una tesis.

Tesis: formación e investigación

Realidades en México de la obtención de grado de maestría

Educar-nos / Del sueño a la cruda realidad

Entrevista a Josué Luis Lugo: La tesis es una metáfora de la vida

5 ideas aleatorias sobre la Titulación Universitaria de Kuchkabal

Espejos Alternos / Datos crudos de la titulación

Mediateca

Editorial / Titulación Universitaria

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La titulación universitaria se ha convertido, desde hace tiempo, en objeto de ajuste de las instituciones de educación superior, lo que ha llevado a abandonar cada vez más la idea de su hechura para obtener una licenciatura o grado, y con ello las credenciales necesarias para ejercer una profesión ante la sociedad.

Así entonces tenemos que un título universitario puede ser producto de una investigación, un examen de conocimientos, un buen promedio o una profundización de conocimientos a partir de cursar estudios de maestría o doctorado, por cierto que en algunos casos estás últimas también ya se obtienen por exámenes de conocimientos, o simplemente por concluir sus estudios en algunas instituciones de educación superior.

Abandonar  la Tesis, es decir dejar de investigar para argumentar la escritura sobre un tema determinado,  pone en desventaja a los universitarios sobre aquellos que no lo requieren para egresar.  Es verdad, la Tesis para muchos se ha convertido en el trámite que jamás realizan y por tanto se dejan truncos los estudios de licenciatura, maestría o doctorado,  porque al no titularse el estudiante es tanto como no haber concluido los estudios universitarios, aún cuando se tanga el  cien por ciento de los créditos cubiertos, y por tanto se entiende la proliferación de opciones de titulación.

Cuando se observan los resultados de PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes de la OCDE) para México de 2018, los cuales no son nada halagüeños en las competencias de lectura y matemáticas, no es difícil suponer las deficiencias de los estudiantes universitarios que se recibirán en el futuro, lo que sin duda, en su momento va a impactar en la realización de este trabajo escolar, ya que elegir y escribir un tema de tesis va a requerir el desarrollo del pensamiento crítico, así como el pleno ejercicio de la competencias de lectura y escritura, y al no tenerse del todo, esto sin duda afectará a la realización de la tesis, porque cabe decir que estos asuntos no se corrigen necesariamente en el transcurso de los estudios superiores, los cuales también se ha convertido en grandes simuladores de certificación tanto en el ámbito público como privado.

¿Es necesario defender a la tesis como el último camino a transitar en la formación de licenciatura, maestría o doctorado? En Kuchkabal creemos que sí , ya que se trata de tener profesionistas con mayores capacidades para tomar posturas claras ante desafíos profesionales y personales, y porque también contribuye la realización de una tesis, que es en realidad el primer trabajo profesional que el egresado realiza y es evaluado por otros profesionales, lo que sin duda le dará certeza sobre los siguientes pasos.

Por último, pero en otro orden de ideas celebramos en Kuchkabal el regreso de la columna Tintes Pedagógicos de Heidi Arugüello fundadora de Kuchkabal, y  de igual forma le damos la bienvenida a este espacio a  Jorge Mendéz Tamayo con su columna Espejos Alterenos. 

Nunca es tarde para titularse

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Nowadays people return to higher education institutions where they studied, with the aim of finally graduating, since having this degree offers them a retirement in better conditions.


Por Alejandra Vanegas

Cuando la conclusión de una carrera profesional significaba movilidad social, esos años que los padres orgullosos comentaban sobre sus hijos abogados, médicos, ingenieros, etc., muchos de ellos ejercieron sin realizar el trámite de titulación. Por este motivo, aquellos que se integraron a la fuerza laboral en la década de los años 60 del siglo pasado, hoy que están en trámite de jubilación regresan a las instituciones de educación superior donde cursaron sus estudios, con el objetivo de por fin titularse, ya que el contar con este grado les ofrece un retiro en mejores condiciones.

De la teoría a la práctica

Ante este fenómeno surgen varias interrogantes: es válida una titulación tan extemporánea, qué criterios se deben aplicar a estos casos, puede ser este el detonante para que continúen su formación, es un gasto o una inversión para el Estado, la experiencia rebasa a lo aprendido en el nivel superior. Para algunas de estas preguntas podemos bosquejar respuestas desde un punto de vista muy particular.

Cualquier titulación es válida si cumple con los lineamientos establecidos por la institución educativa; en teoría al ser exalumnos que cursaron planes de estudio ya obsoletos, deberían realizar una actualización o revalidación al plan vigente, sin embargo, en la práctica, desde mi experiencia en el sector educativo esto no ocurre así. En algunos casos puede suceder que el ambiente escolar invite al egresado a retornar a las aulas, ya sea en la misma institución, en otra diferente o que al fin libre de horarios y exigencias económicas estudie algo muy distinto a su disciplina. De ninguna forma es un gasto, en todo caso es una inversión con recuperación retroactiva, y con mayor razón si la experiencia adquirida durante 35 años de ejercicio de una profesión se comparte con las nuevas generaciones.

¿Cómo me puedo titular?

Para evitar llegar a estos límites es mejor estar informados de los tipos de titulación que ofrece nuestra escuela, universidad o instituto; para ello investigamos en las dos instituciones de educación superior en México: la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), los cuales ofrecen las siguientes modalidades de titulación.

En la UNAM, de acuerdo con el documento “Opciones de titulación” pueden existir algunas pequeñas variantes, dependiendo de la carrera y facultad. Sin embargo, las que más prevalecen son:

  • Tesis
  • Tesina
  • Informe académico por actividad profesional
  • Informe académico por investigación
  • Informe académico de servicio social
  • Examen general de conocimientos
  • Por la realización total de créditos y alto nivel académico
  • Seminario de titulación

Por su parte, el IPN, en el Artículo 5 del Reglamento de Titulación señala:

I. Proyecto de investigación

II. Tesis

III. Memoria de experiencia profesional

IV. Examen de conocimientos por áreas

V. Créditos de Posgrado

VI. Estudios de Licenciatura

VII. Seminario de titulación

VIII. Escolaridad

IX. Curricular

X. Práctica profesional

XI. Programa especial

Así que no hay que esperar hasta el último momento, es mejor conocer a detalle cada una de las opciones, para estar seguro de que la opción que elijamos sea la más acorde a nuestros planes y expectativas.

 

Alejandra Vanegas es pasante de la Licenciatura en Pedagogía del Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia de la Facultad de Filosofía y Letras-UNAM

Realidades en México de la obtención de grado de maestría

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There are two factors for which the specialty, master’s and doctoral students leave the program or do not obtain the degree: one occurs in the first weeks due to the few financial support (scholarship) forcing them to study and work, the other is related to difficulties when obtaining their degree in the advice they receive.


Por Francisco Jesús Vieyra González

La maestría en la actualidad es un grado educativo necesario para contribuir al desarrollo profesional del estudiante y tener mayores facilidades al incrustarse en los ambientes laborales debido a la competencia que existe actualmente entre profesionistas, situación que ha exigido a las instituciones educativas responder con programas accesibles y de calidad. El periódico Animal Político señala que:

“solamente en México el 17% de sus habitantes que tienen entre 25 y 64 años tienen la oportunidad, grandiosa oportunidad, de pertenecer a la universidad y solo el 1% tiene estudios de maestría o equivalentes, lo que demuestra el rezago educativo que tiene nuestro país en educación superior y posgrado” (2017, par. 1)

Es frecuente que en los programas de posgrado a nivel nacional los estudiantes abandonen sus estudios y/o posterguen el proceso de titulación debido a situaciones académicas, personales, laborales o económicas, que los sigue manteniendo en la escolaridad de licenciatura al no poseer el título de la institución educativa y la cédula profesional que extiende la Secretaría de Educación Pública (SEP) a través de la Dirección de General Profesiones (DGP), con la que se válida que se cuenta con los conocimientos para desempeñar una actividad de manera profesional y ética.

Posgrado en cifras

En el documento Diagnóstico del posgrado en México (Bonilla, 2015) plantea que para obtener un grado de posgrado se considera óptimo un tiempo de dos años (eficiencia terminal) después de egresar para no obtener el estatus de abandono escolar, además señala que según los datos nacionales de egreso de posgrado del 2013 a 2016…

  • El porcentaje de estudiantes que ingresaron en comparación con los que obtuvieron el grado no llega ni a la mitad.
  • Cada año ingresan más personas al posgrado y también aumenta el porcentaje de aquellos que lo abandonan, no concluyen o no obtienen el grado.
  • Si se compara el número de los egresados con los que obtiene su grado, solamente el 50% lo realizan antes de dos años.

Una de las autoras que ha abordado este tema es la Dr. Fresan (2013), investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). En su ponencia titulada “Factores que propician el abandono y obstaculizan la culminación de los estudios de posgrado” señala que son dos los factores por lo que los estudiantes de especialidad, maestría y doctorado abandonan el programa o no obtienen el grado: una ocurre en las primeras semanas debido a los pocos apoyos económicos (beca) obligándolos a estudiar y trabajar, la otra está relacionada con las dificultades al momento de obtener su grado en la asesoría que reciben.

Tradicionalmente al egresar de la maestría los estudiantes realizan una tesis para la obtención de grado, aunque en los últimos años se han implementado otras opciones en las universidades e instituciones de educación superior, privadas y públicas en México para aumentar el porcentaje de eficiencia terminal, entre las cuales se encuentran la tesina, proyecto terminal, memoria profesional, examen de conocimientos, publicación en una revista con reconocimiento académico, diplomado, estudios de doctorado, entre otras más, llegando hasta la titulación automática al alcanzar un determinado promedio.

A pesar de toda esta gama de posibilidades se sigue presentando un abandono y baja eficiencia terminal, por lo que es necesario brindar acciones institucionales y un acompañamiento por los docentes o tutores de los programas académicos para que los estudiantes puedan obtener su grado, en tiempo y forma, cumpliendo sus actividades personales y académicas sin perder la calidad de sus conocimientos y experiencias necesarias para ser agentes de cambio en su entorno cotidiano y laboral, además de continuar con los estudios a nivel doctorado.

 

Fuentes de consulta.

Animal Político (2017). En México, solo 17% de los jóvenes logran estudiar launiversidad. México. Recuperado de https://www.animalpolitico.com/2017/09/educacion-superior-mexicoestudiantes-universidad-ocde/

Bonilla, M. (2015). Diagnóstico del Posgrado en México: NACIONAL. México: CONACyT- UNAM. Recuperado de http://www.posgrado.unam.mx/sites/default/files/2015/10/comepo_regiones.pdf

Fresan, M. (2013). Factores que propician el abandono y obstaculizan la culminación de los estudios de posgrado.  México: UAM. Recuperado de https://revistas.utp.ac.pa/index.php/clabes/article/view/877/904


Francisco Jesús Vieyra González es egresado de la Maestría en Gestión del Aprendizaje en Ambientes Virtuales de la Universidad de Guadalajara y docente de la Maestría en Educación en UNITEC

Espejos Alternos / Datos crudos en la titulación

Tiempo de lectura: 2 minutos

En ocasiones he oído decir que el cuello de botella de la UNAM es el número de estudiantes titulados anualmente a nivel licenciatura, esta expresión es de llamar la atención. Si uno revisa el Anuario de Educación Superior a nivel licenciatura 2018-2019 del ANUIES, encontrará que ese año en la universidad de la nación egresaron 21,640 y se titularon 14,864, la diferencia entre ambas cifras no es mucha. Sin embargo, si comparamos ambos tópicos con la matricula total de alumnos que es de 137, 847, la expresión tiene razón de ser, tornándose alarmante y de preocupación.

Los números de egresados y titulados dan la sensación de dos realidades distintas y alejadas, las razones de la disparidad de datos son diversas. Analicemos una, la precaria formación ligada a la investigación durante la carrera, que sin duda dificulta mucho la realización de la tesis para un estudiante sin habilidades de razonamiento y abstracción, o sin actitudes y hábitos de disciplina y búsqueda de información.

La universidad debería formar en el alumno al profesional y al investigador, que sepan dar respuesta y alternativas a problemáticas sociales propias del área en que se formó, es por eso que desde el inicio de la carrera se tendría que ligar el proceso formativo no solo a la enseñanza, sino también al ámbito de investigación. Tal vez así, en años posteriores el número de egresados refleje en igual o casi igual cifra el número de titulados, con el fin de acercar más ambas realidades.

 


 

Educar-nos / Del sueño a la cruda realidad

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Cuando iniciamos nuestra vida escolar y con el gradual avance de los cursos, las experiencias de hermanos y amigos nos hacen añorar el momento de nuestra titulación, y por supuesto esta tiene que ser mediante la elaboración de una tesis súper original, que rompa los paradigmas de la disciplina en la que nos especializamos. Además del significado que encierra, ya que es la culminación de un ciclo de largos años de estudios, desvelos y esfuerzos.

Sin embargo, la realidad nos recuerda que no todo es color de rosa. El primer gran dilema al que nos enfrentamos es la elección del tema de investigación; posteriormente, quién será nuestro asesor de tesis, la aceptación del tema y presentación del protocolo para su registro; y con ello nuestro primer descalabro “tu trabajo califica para una tesina, no es tesis”. Esta opinión meramente personal y subjetiva de los encargados del registro de temas de proyectos de investigación.

Otro aspecto que vencer, investigar y tener la sensación de que en esos cuatro años de carrera no aprendiste lo suficiente para desarrollar un trabajo que lo compruebe, ya que finalmente ese es el objetivo de una tesis, tesina o reporte de experiencia profesional o de servicio social.

Por supuesto eso no es todo. Una vez concluida la investigación, viene la etapa de revisión por parte de los sinodales. Podemos encontrar tres versiones de ellos: especialistas en el tema, conscientes que no vamos a descubrir el hilo negro y que exijan un trabajo de calidad; aquel que todo desestima y que emite cientos de observaciones y nunca queda satisfecho; y por último el que con toda “honestidad” dice “ni lo leí, porque no me lo pagan y pues no voy a dedicar tiempo a algo que no me van a pagar”.

Culminamos con la presentación del examen profesional, que no es otra cosa que defensa y argumentación de nuestra investigación.

Si bien es un trabajo que muy pocos leerán, es la satisfacción de aportar a la investigación, robustecer las bibliotecas y repositorios digitales. Quién sabe, tal vez algún día le resulte interesante a alguien que esté andando el camino que ya transitamos.