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Cifras y Emociones que Rodean el Abandono Escolar

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Figures and emotions surrounding school dropouts. There are few projects that focus on emotional imbalance, causing low self-esteem, stress, irresponsible sexual behavior, depression, violence, and consequently school dropout.

En la actualidad la Ciudad de México y el Estado de México cuentan con tres tipos de Bachillerato público, siendo estos la Educación profesional técnica, el Bachillerato general y el Bachillerato tecnológico, en 2016 más de 331,000 aspirantes buscaron un lugar dentro de estas instituciones educativas mediante el concurso de asignación que realiza la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (COMIPEMS).

A pesar de que año con año se amplía la matrícula que ingresa al bachillerato también se ha incrementado el abandono escolar, siendo este nivel educativo el que presenta mayor tasa de deserción dentro de la educación obligatoria del país, según datos de la SEP del ciclo escolar 2015-2016 las cifras revelan un 12.1% de deserción; y es más impactante saber  que de los 35 millones de estudiantes inscritos en todo el país más de un millón 193 mil abandonen alguno de los grados escolares (Moreno, 2017).

Se llevó a cabo un Modelo de tránsito escolar en el sistema educativo, donde se tomó en cuenta la matrícula que ingresó a primero de primaria en el ciclo escolar 1999-2000 y se contabilizó hasta los egresados del nivel superior de 2016, encontrando que en el transcurso de la vida escolar una gran cantidad de niños y jóvenes dejaban la escuela, de 100 niños inscritos en primaria 10 no la terminaron, del resto 18 no concluyeron la secundaria, de los que continuaron más de 20 renunciaron al bachillerato, y en promedio sólo 22 de cada 100 niños logra titularse como profesionista, es decir, la generación de 2,502,438 niños que ingresaron a primaria en ese ciclo escolar solamente pudieron concluir sus estudios profesionales 633,974 de ellos (SEP, 2016).

Deserción vs. Desarollo humano

La deserción académica es un gran problema ya que limita el desarrollo humano, social y económico de la persona así como la del país, esta situación es un gran reto con el que se enfrentan diariamente padres de familia, profesores, directivos y donde los secretarios de educación no han podido frenar.

Diferentes investigaciones y estudios (Ruíz-Ramírez & Cols., 2014) asocian este problema a diferentes factores, como lo son:

  • Económico.- Insuficiencia de ingresos/recursos en el hogar, en ocasiones se incrementa la necesidad de que el alumno tenga que trabajar.
  • Familiares.-  Falta de apoyo para continuar estudiando.
  • Docentes.- Algunos investigadores mencionan que las malas condiciones de trabajo docente, la enseñanza descontextualizada y la escasa capacitación del docente son factores que influyen significativamente en la deserción del alumno.
  • Sociales.- Bullying, estereotipo de género, baja asignación presupuestal para la educación pública, riesgos en la comunidad como el pandillaje, origen étnico, etcétera.

Estas investigaciones también señalan el factor personal como causa del abandono escolar, pero lo manejan como baja motivación para el estudio, que no les gusta estudiar o que dejan los estudios porque se convirtieron en padres prematuros; sin embargo parece que la Educación Emocional no se considera un factor determinante, aquí tanto el alumno tiene que saber interpretar sus emociones como el modelo educativo e incluidos sus docentes deben diseñar programas fundamentados en un marco teórico, con materiales y programas, que promuevan la inteligencia emocional.

En la actualidad encontramos soluciones para la deserción, en su mayor parte solo de tipo académica, es decir, apoyo entre pares o apoyo individualizado; pláticas y asesorías sobre los beneficios a mediano y largo plazo sobre estudiar y tener una carrera universitaria; se han abierto modalidades (semipresencial, abierta, a distancia) además de la escuela nocturna, entre otras.

Todo por hacer 

Son pocos los proyectos que se enfocan en el desequilibrio emocional, causante de baja autoestima, estrés, conducta sexual irresponsable, depresión, violencia, y en consecuencia de la deserción escolar. Es necesaria una educación consciente de las emociones de los estudiantes, en todos los niveles académicos ya que además de prevenir estas conductas ayudan a construir una persona con bienestar integral.

Es muy importante trabajar el desarrollo de las inteligencias inter e intrapersonal (bases de la inteligencia emocional) con los jóvenes de bachillerato, para que aprendan a reconocer sus propias emociones lo que les permitirá ser conscientes de sí mismos y así conseguir manejarlas; y además de saber expresarse será responsable de sus sentimientos y acciones; poder motivarse a sí mismo le ayudará a lograr sus objetivos. Por otro lado, será capaz de reconocer las emociones de otros desarrollando así la empatía y por último aprender a establecer relaciones desarrollando así una competencia social y habilidades como el liderazgo y la eficiencia.

La finalidad de esta educación es que se desarrollará tanto lo cognitivo como lo emocional de una manera continua y permanente debido a que favorece los procesos de reflexión, memoria, aprendizaje, además de mejorar la tolerancia a la frustración, manejo de la ira, tener la capacidad para retrasar gratificaciones, control de estrés, saber llevar a cabo autoafirmaciones positivas; llevando esto a cabo se eliminarían frases como “dejó la escuela porque no se le da el estudio” “es un cabeza dura, le cuesta trabajo aprender”.

La educación emocional nos formará como seres integrales, mejorará nuestra autoestima y la toma de decisiones, reducirá la presencia del estrés negativo, mejorará nuestras relaciones interpersonales, nos enfocaremos más a las actividades académicas y laborales, nos brindará desarrollo personal formándonos como líderes e influencers positivos, nos da un bienestar psicológico, qué más podemos pedir, simplemente que esta educación se lleve a cabo.

Fuentes de Consulta

  • Bisquerra, R. (2003). Educación emocional y competencias básicas para la vida. Revista de Investigación Educativa, 21(1), 7-43.
  • Moreno, T. (Agosto 21, 2017) Deserción escolar, infrenable: SEP. El Universal. Recuperado de https://bit.ly/2PMhrXw
  • Ruíz-Ramírez, R., García-Cué, J. L. & Pérez-Olvera, M. A (2014). Causas y consecuencias de la deserción escolar en el bachillerato: caso Universidad Autónoma de Sinaloa. Ra Ximhai, 10(5), 51-74.
  • SEP (2016). 4to Informe de Labores 2015-2016. México. Recuperado de https://bit.ly/2SlVy2v

Marisol Rosas Gómez es pasante de la licenciatura en Pedagogía. Universidad Nacional Autónoma de México.

 

La Entrevista. Doctora Rosa del Carmen Flores Macías

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El reloj indica la hora acordada, es tiempo de entrevistar a la Dra. Rosa del Carmen Flores Macías, psicóloga de profesión, maestra en psicología educativa y doctorada en educación. Recientemente jubilada, se desempeño como profesora titular en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México, y continúa coordinando el Programa Alcanzando el Éxito en Secundaria, el cual proporciona apoyo a jóvenes con problemas de aprendizaje.

Doctora Flores para comenzar, ¿por qué deserta un estudiante? “Desde mi experiencia en escuelas públicas, en medios donde los estudiantes tienen pocos recursos económicos, podemos decir que son muchas las causas que van cambiando conforme al nivel escolar. Por ejemplo, en el Programa Alcanzando el Éxito en Secundaria, hemos visto que la deserción se relaciona con dificultades al aprender, problemas con la lectoescritura, factores familiares, y económicos, cuestiones vinculadas a recursos del estudiante para tener éxito. Es decir, más allá de la falta de recursos económicos de la familia que los obligan  incorporarse al mercado laboral, resalta la carencia de recursos de los estudiantes como aprendices, tienen una serie de dificultades de las cuales las políticas educativas no se han hecho cargo.

Suele pasar que estos chicos enfrentaron problemas con la lectoescritura desde que empezaron la primaria y fueron pasando de año con dificultades, mucho esfuerzo y pocos apoyos. Al llegar a la  adolescencia, que es un periodo difícil, donde las y los alumnos comienzan a confrontar su realidad, a buscar su identidad, si en la escuela se está fracasando, se vuelve un espacio frustrante, donde difícilmente pueden tener éxito, pierden la confianza  en sí mismos incluso algunos empiezan a vincularse con situaciones riesgosas. También es fuente de presión importante dentro de la familia y en la propia escuela para los docentes. Entonces muchos estudiantes con dificultades optan por dejarla y comenzar a trabajar, o dejar la escuela simplemente, esto ocurre en zonas urbanas. Ahora pensemos en zonas rurales, puede ser también un factor los pocos recursos como aprendices con los que cuentan; así como factores económicos fuertes, el hecho de que la familia no tiene los recursos para mantener a un niño en la escuela, aun cuando la escuela es pública y gratuita, siempre hay gastos, a veces es necesario que este niño comience a trabajar para contribuir a la economía de la casa, lo cual es una tristeza.

Por otro lado, tanto en zonas urbanas como rurales he visto que los propios papás no terminaron la secundaria y de alguna manera ya tienen una forma de vida, entonces si al niño no le va bien en la escuela lo ven resignadamente “no es bueno para la escuela, que se venga a trabajar”, porque la escuela no parece ser  un factor de éxito social para este alumno o alumna que tiene dificultades para aprender.

Desde mi experiencia, concluir la secundaria representa un factor de movilidad social, ya que la mayoría de los trabajos con cierta calificación piden como mínimo secundaria, lo que les permite desarrollarse en actividades mejor remuneradas. Sin embargo, no es igual con los estudios universitarios, ya que el mercado laboral ofrece salarios muy precarios para los recién egresados de las universidades.

Ahora, si hablamos del fracaso escolar a nivel medio superior y superior, ya sea porque el estudiante la abandona en algún punto, o porque concluye pero no se titula. Esto se asocia a que el estudiante no desarrolló plenamente sus recursos como aprendiz.

Doctora ¿de qué forma la deserción escolar afecta al sistema educativo?  Me quedo pensando si es así o el sistema afecta a la deserción. Creo que cada niño que deserta de la escuela es un fracaso para el sistema escolar, el cual debió evitarse con políticas educativas adecuadas. Más allá de pensar que se convierte en una cifra para el sistema escolar hay que pensar en las implicaciones.

Si lo analizamos, para  la familia y para el propio niño significa una frustración. Conozco de casos de persona adultas que ven la deserción con cierta desesperanza, que no concluyeron la escuela porque tuvieron problemas para aprender a leer y escribir desde muy temprana edad y la escuela no los apoyó. No es agradable saber de estos casos en que la gente piensa que el problema fue de ellos y no del sistema educativo.

Ya sea que el sistema educativo hace al individuo o el individuo al sistema educativo, el fracaso escolar significa pérdida de inversión del país, pérdida social y una pérdida personal.

Con lo anterior, ¿considera que las políticas educativas implementadas no han sido las adecuadas para reducir la deserción? Creo que sí son adecuadas pero no suficientes. Analizar lo que funciona en cada nivel, por ejemplo, tenemos alumnos de licenciatura que tienen muchas dificultades para comprender los textos de su carrera, antes que un curso remedial habría que pensar en apoyarlo en el desarrollo de su competencia lectora.

La mejor medida es la prevención, no esperar hasta que el niño esté por abandonar la escuela y la  situación lo rebase. Actuar desde los primeros años, primero o segundo de primaria, implementar programas que atiendan las necesidades específicas de los estudiantes tanto como aprendiz como a nivel socioeconómico. Para atender el problema económico, las becas son una buena opción, parcialmente. Pero qué pasa si el chico tiene problemas para aprender, debería de haber un programa inserto en la escuela que le diera este apoyo. Es decir, implementar una política educativa que considere los  aspectos social, familiar, económico, etc. para articular todos los esfuerzos a favor de que este niño termine la primaria, después la secundaria y sucesivamente. Dar seguimiento real a los casos y que la propia escuela responda a las necesidades de los estudiantes. La escuela debería de proveer de buenos recursos para desempeñarnos de manera autónoma al aprender, sin esto los apoyos adicionales no serán suficientes.

¿Se podría decir que de alguna forma la escuela como institución provoca deserción porque el alumno no cree en su capacidad para aprender? Creo que es un problema en la cultura de la escuela, estamos acostumbrados a ser pasivos en nuestro propio aprendizaje, nos habituamos al siéntate, escucha y calla. Estas formas de aprender te vuelven dependiente de la autoridad aunado al hecho de creer que la autoridad es incuestionable. Esto mismo le pasa al docente, reproduce el esquema que está viviendo, principalmente en educación básica.

Tendríamos que reformular la idea de lo que significa aprender, no es acumular información, es mucho más que eso. Aprender significa volverse autónomo, sentirse capaz de aprender. Esto es una cuestión que implica atender procesos cognoscitivos pero también aspectos socioafectivos. Se requiere devolver al aprendiz su responsabilidad por aprender, creer en su propio potencial, fomentar la idea de que puede aprender por su cuenta, en colaboración con otros, que tome conciencia de que es capaz de desarrollar sus propias herramientas para aprender. Una parte fundamental de todos los que estamos involucrados en la educación es buscar bases teóricas y metodológicas bien fundamentadas que nos ayuden a guiar a los estudiantes, hay que reconocer que la educación para la autonomía es un proceso complejo, pero no imposible.

Para concluir la Dra. Flores nos invita a detener esta bulimia intelectual en la que se mete a los estudiantes, el “acumulo informacion y después la arrojo” aunque no sepa qué significa, cuál es su relevancia o para qué me sirve en mi vida, apoyarlos para que se transformen  en aprendices reflexivos, analíticos, conscientes de sí mismos y autocríticos.

Alejandra Vanegas

Las Becas y la Deserción Escolar

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Scholarships to stop school dropouts Is it offering scholarships to all Mexican students with limited resources or interested in studying, the solution to the problem of school dropout? Addressing school desertion requires the prompt attention of the new government, but from a different perspective.

De acuerdo a los datos del INEGI, la deserción escolar es una problemática persistente en la sociedad mexicana que se deriva de diversos factores y que requiere pronta atención:

“Las causas por las que la población no asiste a la escuela son complejas y multifactoriales. […] los niños de 12 a 14 años abandonan la escuela es por falta de interés, aptitud o requisitos para ingresar a la escuela (48.3%) y por falta de recursos económicos (14.2 %). En los adolescentes de 15 a 17 años, la principal causa de no asistencia sigue siendo la falta de interés, aptitud o requisitos para ingresar a la escuela (43.5%). En segundo lugar se encuentran aquellos que abandonan sus estudios por trabajar (14.4%), seguidos por aquellos que lo hacen por falta de recursos económicos (12.7%)”. (INEGI, 2018: 2)

La educación es y ha sido uno de los temas fundamentales en cada cambio de gobierno en México, es parte esencial en los proyectos del país, aunque no siempre se concreten; por lo tanto, la educación es un tema presente en las campañas electorales y de mayor resonancia. Andrés Manuel López Obrador (AMLO), realizó tres campañas antes de convertirse en presidente de México y, en cada una, la educación ha sido uno de los ejes fundamentales en sus propuestas.

AMLO, no se limitó a abordar el tema de la educación en los mítines, en las plazas públicas, en los debates o en los medios de comunicación, etcétera; también lo plasmó en tres libros publicados antes del arranque de cada campaña, respectivamente. En 2004, el presidente, publicó Un Proyecto Alternativo de Nación, tal como su nombre lo indica, la obra comprende un listado de 20 propuestas que, de ser electo, pondría en marcha; en el tema que aquí nos atañe, resaltan los números 3 y 7 que especifican lo siguiente:

“3- Otorgar becas a estudiantes destacados de todos los niveles escolares, que provengan de familias humildes, procurando que nadie se quede sin estudiar por la condición socioeconómica de sus padres.

7-Entregar de manera gratuita, como se hace en el Distrito Federal, un paquete de útiles escolares en todas las escuelas públicas del país, en los niveles de preescolar, primaria y secundaria”. (López, 2004: 102-103)

Previo a la campaña de 2012, AMLO, realizó una publicación más que se tituló Nuevo Proyecto Alternativo de Nación, (2011). Se trata de una revisión y profundización del proyecto anterior y contó, además, con la colaboración de académicos y especialistas. En cuanto a la educación, dice:

“Asumimos como una responsabilidad del Estado la universalización del derecho a la educación en todos los niveles, desde el preescolar hasta la universidad. Ello significa el compromiso de asegurar la gratuidad, disponer de infraestructura y materiales educativos suficientes, pero también, dotar a los estudiantes de los apoyos en transporte, uniformes, alimentos becas y, en caso necesario, albergues para que ninguna condición económica, de distancia geográfica o de mal funcionamiento del sistema educativo, impida o dificulte el acceso, permanencia y egreso satisfactorio en cada nivel educativo”. (López, 2011: 313-314)

Como en las campañas anteriores, para la de 2018, AMLO, escribió 2018 La salida: decadencia y renacimiento de México; en dicha publicación puso en la mesa nuevamente sus propuestas; respecto a la educación, detalla uno de sus programas:

“El programa nuestro se llamaría “Jóvenes construyendo el futuro”. […] Se restablecerá el principio de educación gratuita en todos los niveles escolares; es decir, el Estado tendrá la obligación de garantizar la atención a todos los jóvenes que deseen estudiar en los niveles medio superior y superior. […] El programa se propone apoyar a los jóvenes que en edad de secundaria y preparatoria se encuentren en riesgo de deserción escolar para que sigan adelante con su educación”. (López, 2017: 230-231)

¿La becas son la solución?

Luego de hacer un recuento somero de las propuestas del actual presidente en el terreno de la educación, cabe preguntarse, ¿ofrecer becas a todos los estudiantes mexicanos de escasos recursos o interesados en estudiar, será la solución al problema de la deserción escolar? Al retomar las cifras del INEGI y las principales causas de ello, la respuesta inmediata, es no; desde luego, partiendo del hecho de que las propuestas se cumplan y no queden en promesas de campaña.

El nuevo gobierno ya dio inicio al programa Jóvenes construyendo el futuro, donde uno de los ejes principales son las becas; sin embargo, no se menciona que el programa se complemente con orientación sexual y vocacional, motivación, apoyo psicológico, o charlas donde, por obvio que parezca, se les muestre a los estudiantes cuál será su panorama al abandonar la escuela, por ejemplo. Si bien la causa más conocida del abandono escolar es la escasez económica, hay otras como la falta de orientación sexual donde existen también implicaciones de género:

“Las causas difieren por sexo; en los varones de 15 a 17 años destaca el trabajo como la segunda causa de abandono escolar (21.5%), mientras que en las mujeres esta posición es ocupada por el embarazo, matrimonio, unión o motivos familiares (18.1 %)”. (INEGI, 2018: 2)

Es cierto que está puesto sobre la mesa el problema de la deserción escolar, pero no se ha revisado en un sentido lato, a pesar de las evidencias, se sigue haciendo desde una visión que no ha funcionado. Actualmente, están vigentes becas de diversa índole como Prepa sí; de excelencia académica y de diferentes fundaciones. Otros programas no han dado los resultados deseados en el ámbito educativo, como Progresa, Oportunidades y Prospera; las evaluaciones reflejan que le han quedado a deber a la educación. Atender la deserción escolar requiere la pronta atención del nuevo gobierno, pero desde una perspectiva distinta; entendiendo que si se esperan resultados favorables, debe haber una ruptura en la forma en que se ha venido tratando el tema de la deserción escolar durante años.

“19-04-2017.- México avanza en la capacidad de garantizar la asistencia escolar de niñas, niños y adolescentes; sin embargo, el abandono de los estudios no logra abatirse: 4.4 por ciento deja la secundaria y 14.4 por ciento el bachillerato, aseguró la consejera presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Sylvia Schmelkes del Valle”. (LXIV Legislatura, 2017, Boletín N°.3502)

Fuentes de Consulta

  • López Obrador, A. M. (2004). Un Proyecto Alternativo de Nación: Hacia un cambio verdadero. México: Gedisa.
  • López Obrador, A. M. (2011). Nuevo Proyecto Alternativo de Nación: Por el renacimiento de México. México: Grijalbo.
  • López Obrador, A. M. (2017). 2018 La salida: Decadencia y renacimiento de México. México: Planeta.

García Martínez, Zenona es Estudiante de Ciencias de la Comunicación. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.