Columna / Educar-nos – Más allá del prejuicio

Tiempo de lectura: 2 minutos

Al escuchar hablar sobre algún tipo de formación académica que no sea la escolarizada, casi de inmediato se descalifica o se pone en duda su efectividad, mucho menos se considera que pueda tener ventajas sobre la modalidad “tradicional”. Esto ocurre con el Homeschooling o educación en casa, que desde lo legal carece de reconocimiento y validez, se presupone que los niños que son formados en casa carecen de las habilidades sociales necesarias para desempeñarse en el entorno. A pesar de ser un tema en el que no se ha profundizado lo suficiente, los estudios con los que se cuenta demuestran que estos prejuicios son erróneos.

Es necesario tener una mente abierta para ver con claridad y fuera de dogmas los beneficios que podemos encontrar en el Homeschooling como ser la oportunidad para estudiar de niños con problemas de salud muy específicos y complicados, niños y/o jóvenes que no encuentran en la escuela la motivación indispensable para aprender, niños cuyo interés de formación no lleva el mismo derrotero que el marcado por las instituciones, etc. Sin duda, dentro de los casos que practican la educación en casa encontramos los motivos religiosos, pero no es la regla.

En este espacio siembre se ha enfatizado que la educación comienza en casa, que este continuo educar-nos no se circunscribe al espacio físico establecido por las instancias educativas gubernamentales, por ello es necesario informarnos y conocer mejor sobre las diferentes opciones de formación académica con las que contamos en la actualidad.