La emancipación de la mujer por medio de la educación. La mirada de dos educadoras mexicanas del siglo XIX

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In times when the history of women is gaining strength, and in which the social conditions of women are being transformed, looking to the past will give us elements to continue building on the work of the men and women who preceded us. A story without women or told without their voices will always be an incomplete story.


Por Adriana Patricia Peynado Valdez

Recientemente, presenciamos un interés por la historia de las mujeres (Jaiven, 2015)  donde se suelen mencionar a dos autoras vinculadas a la educación: Laura Méndez de Cuenca y Laureana Wright. Sin ser las únicas, ambas compartieron la necesidad de utilizar la pluma para revolucionar el pensamiento y defender la educación femenina. Así, los discursos de estas mujeres latinoamericanas, educadoras escritoras, pedagogas, madres e hijas, nos siguen interpelando.

Tanto Méndez como Wright nacieron a mediados del siglo XIX en México, en un momento en que el país enfrentaba intervenciones extranjeras, conflictos internos y crisis económicas. En ese complicado ambiente político y social, ambas autoras cuestionaron todo estereotipo femenino impuesto.

De acuerdo con el criterio social, las mujeres debían permanecer en el ámbito de lo doméstico siendo relegadas de otros espacios de participación, incluyendo el acceso a los espacios destinados para los pomposos intelectuales: “Los colegios, las universidades, los seminarios (…) han estado siempre cerrados para la mujer, que nunca ha llegado a pisar los dinteles de una Sorbona” (Wright,1891, p.156).

Estas disparidades también se encontraban en lo que se enseñaba a hombres y mujeres. En la escuela primaria superior de esa época, a los niños se les impartía la materia de Economía Política, mientras que a las niñas se les asignaba la clase de Nociones de Economía Doméstica (González, 2007). Es entonces que tanto las cátedras, como la literatura femenina les significó un firmamento reducido y un horizonte cultural recortado. Incluso, aquellas mujeres que ya comenzaban a abrirse paso en la ciencia y en los círculos intelectuales eran sometidas al juicio social. De esto que, nuestras autoras coincidían en que la condición de la mujer (ignorante de sus derechos civiles, y con poca estima de sí misma) era resultado de la educación recibida.

Derribando barreras que vedaban a las mujeres del mundo intelectual, la rebeldía de Laura y Laureana fue censurada, acusando altos costos personales y familiares. Laura ya con su título de maestra, sufrió para encontrar trabajo, dados los rumores por su romance con el poeta Manuel Acuña. Laureana por su parte, fue públicamente cuestionada por sus apellidos extranjeros, y no por su talento. Ellas junto con otras mujeres de su época, tuvieron que toparse con aquel estigma maldito, del que poéticamente daba cuenta la gran educadora Dolores Correa (1886).

Laureana mediante el texto La emancipación de la mujer, por medio del estudio, con pinceladas biográficas femeninas, mostró el recorrido histórico de quienes fueran relegadas “a los obscuros rincones del hogar” (1891). Defendía la tesis de que la mujer no iba a dejar de serlo solo por recibir educación, de modo que era mil veces preferible la mujer científica que la mujer maniquí. Asimismo, en La mujer como revolucionaria (1916) Laura proclamó que el medio necesario para sacar a la mujer de su estado de ignorancia era la escuela. Mediante sus obras, ambas mexicanas evidenciaron la falta de libertad que tenían las mujeres para pensar, y convinieron en que era tiempo de recuperarla.

A nosotros nos queda hacer el esfuerzo por recuperar su obra y difundirla. Hacer visible su lugar en la historia de la educación y estudiar su pensamiento. En tiempos en que la historia de mujeres está tomando mayor fuerza, y en que las condiciones sociales de las mujeres se están transformando, el mirar al pasado nos dará elementos para seguir construyendo sobre el trabajo de los hombres y mujeres que nos precedieron. Una historia sin mujeres o contada sin sus voces, siempre será una historia incompleta.

 

Referencias

Correa, D. (1886). La mujer científica. México: Eduardo Dublán y Comp., Impresores.

González, M. (2007). Educación de la mujer en el siglo XIX mexicano. Casa del tiempo, Vol. IX (99), pp.53-58. http://www.uam.mx/difusion/casadeltiempo/99_may_jun_2007/index.html

Jaiven, A.L. (2015). La historia de las mujeres. Una nueva corriente historiográfica en INEHRM (Ed.), Historia de las mujeres en México (pp. 19-30).

Wright, L. (1891). La emancipación de la mujer a través del estudio, en R. Valles, El discurso en Mujer Moderna (pp. 153-173). Porrúa.

Méndez, L. (1916). La mujer como revolucionaria, en M. Bazant, Laura Méndez de Cuenca. Su herencia cultural (pp.232-234). Siglo veintiuno editores.

 

Adriana Patricia Peynado Valdez es estudiante de la licenciatura en Pedagogía en la Universidad Nacional Autónoma de México.