Columna / Educar-nos – Doble discurso

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En el mundo actual, donde abundan los discursos sobre el respeto a los pueblos originarios y a la difusión de sus culturas, como consumidores constantemente menospreciamos su trabajo artesanal, ese arte que es único e invaluable; con el simple hecho de regatear el precio de algún producto elaborado por indígenas se resta valor a su habilidad, su tiempo, experiencia y gran labor por conservar lo poco o mucho que queda de sus respectivos grupos étnicos.

En gran contradicción y por poner un ejemplo, cuando alguna marca internacional o de regular prestigio ofrece ropa con diseños indígenas sin dudarlo se paga el costo establecido, sin caer en la cuenta que esos diseños no son propios de la marca, que no pagan algún tipo de derechos de autor y  mucho menos dan reconocimiento al grupo del cual están tomando los diseños. A esto se le ha denominado apropiación cultural, para algunos esto es un hecho sin importancia o lo justifican so pretexto que de alguna manera se promueve la cultura indígena. Para otros, es un plagio a todas luces y lun abuso la mercantilización de simbolismos con un profundo significado ancestral; con esto se derrumba el argumento de promoción.

Estimado lector, lo invito a revalorar sus raíces, a portar con orgullo alguna prenda hecha por manos indígenas, a educar-nos y convertirnos en consumidores responsables de productos locales, ser promotores de la riqueza cultural de su país de origen, a dar visibilidad a las minorías olvidadas de las que tenemos tanto que aprender.