La innovación en aulas virtuales. Reflexión sobre una experiencia docente en educación primaria.

Tiempo de lectura: 5 minutos

Por María Guadalupe Torres Hernández

Sin lugar a dudas, la pandemia vino a revolucionar la labor docente y puso a prueba las habilidades y capacidades de los docentes para impartir un nuevo tipo de educación, atractiva e innovadora para los estudiantes, empleando los recursos tecnológicos a su alcance. Si bien, las tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se han desarrollado desde hace algunos años, han venido impactando al mundo actual. De ahí la necesidad de que en la educación se debe utilizar la tecnología con todos sus avances y de la manera más eficaz. Durante muchos años, la idea de aula ha sido asociada al espacio físico (el salón), donde un docente dicta clases ante sus alumnos; sin embargo, con el desarrollo de la tecnología, hace un tiempo surgió una noción con la que se puede plantear un nuevo tipo de aula: la virtual.

Las aulas virtuales en la práctica docente pueden promover un aprendizaje significativo en el alumno, donde no sólo escuche una clase monótona para reproducir el conocimiento, sino que pueda interactuar con sus pares y el profesor, dar su punto de vista, generar nuevas ideas, recibir una adecuada retroalimentación del aprendizaje adquirido y producir un nuevo conocimiento que le sirva tanto en la escuela como en su vida diaria; “los niños, ya precozmente conscientes de que en la escuela puede pasar de todo, escuchan aprenden y repiten, pero lo que aprenden no entra en su conocimiento profundo, el que rige su forma de actuar”. (Tonucci, 2002, p11)

Las TIC como fuente de motivación de los nativos digitales

Desde mi experiencia, las TIC se presentaron en las aulas virtuales como instrumentos poderosos para promover el aprendizaje de mis estudiantes durante el confinamiento, despertando gran interés en ellos al descubrir las ventajas que les proporcionan. Las TIC fueron una fuente de motivación para los alumnos, ya que tuvieron la posibilidad de participar y ser colaboradores activos de la clase con herramientas que pertenecen a la generación de los llamados “nativos digitales”.

Tonucci afirma que “el ambiente, la escuela, la clase deberán concebirse como ambientes culturalmente significativos”. (Tonucci, 2002, p13). De ahí que las herramientas me resultaron significativas pues me ofrecieron mayor interactividad, comunicación, diversificación de elementos y una mejor manera de comunicarme con mis alumnos. Sin embargo, no todo marchó como esperaba desde mi planeación didáctica. Al principio, los alumnos y padres de familia no comprendían las plataformas, los recursos de internet o las aplicaciones;  en algunas ocasiones, los alumnos no contaban con los equipos o dispositivos adecuados, la conectividad no era la ideal, no contaban con servicio de datos, el equipo lo utilizaban varios miembros de la familia; es decir, los contextos fueron muy complejos.

La creación de las aulas virtuales surgió a partir de la necesidad de diseñar un ambiente propicio en los procesos de enseñanza-aprendizaje para la educación a distancia y basados en las necesidades e intereses de los estudiantes, se trata de un espacio con herramientas específicas que ayudan a los alumnos a interactuar y ofrecen recursos para que los profesores desarrollen sus clases de la mejor manera posible. Desde este punto de vista, el aula virtual puede ser comparada con el aula convencional, después de todo, existe un intercambio de conocimientos, pero en el ambiente virtual, alumnos y profesores cuentan con opciones que no existen en los espacios físicos, tales como el acceso rápido a la información. Juan Carlos Tedesco argumenta que “los cambios culturales en la sociedad actual están íntimamente vinculados con las nuevas tecnologías de la información. Estas tecnologías tienen un impacto significativo no sólo en la producción de bienes y servicios sino en el conjunto de las relaciones sociales”. (Tedesco, 200o, p47)

Los principales beneficios que ofrecen las aulas virtuales a la educación a distancia son: 1) los alumnos tienen acceso al contenido donde y cuando lo deseen, 2) pueden publicar diversos temas de interés, videos, blogs, formularios, imágenes, y, 3) pueden realizar las actividades desde la propia aula.

En estos espacios se cuenta con elementos que se pueden integrar, tales como: imágenes, videos, bitmoij con movimiento, enlaces, diferentes tipos de actividades, entre otras. Y por si fuera poco, las aulas virtuales se pueden implementar para crear bibliotecas, realizar visitas a museos, cines, entre otras muchas posibilidades. Con base en la necesidad de actualizarnos como docentes, las aulas virtuales son un recurso en las clases a distancia para interactuar de una forma más dinámica con otros docentes y colegas. En ese sentido, sirven para desarrollar la creatividad, habilidades, actitudes y aptitudes tecnológicas con el fin de mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje.

Personalmente considero que las aulas virtuales son el lugar idóneo para alumnos y maestros, ya que pueden acceder a sus temas favoritos, compartir y resolver sus dudas tan rápido como surjan, hacer comentarios y sugerencias, realizar pruebas y cuestionarios con más frecuencia, tener acceso a contenidos ya estudiados anteriormente para revisar el aprendizaje y socializar de formas no antes vistas.

Ante el confinamiento por la contingencia sanitaria de COVID-19, dicha propuesta me resultó innovadora pues me ofreció una gran variedad de recursos tecnológicos para llevar a cabo las clases de manera virtual, y me permitió, al mismo tiempo, reflexionar sobre cómo he impartido clases y cómo debo de mejorarlas para que sucedan de una forma dinámica, divertida e interactiva.

Adoptando la anterior propuesta educativa logré un trabajo colaborativo donde pude identificar las necesidades de formación de mis estudiantes, aprovechando en su máxima capacidad el desarrollo de competencias digitales y brindando los elementos didácticos necesarios para un conocimiento digital desde etapas tempranas. Para la elaboración de las aulas virtuales se retomaron las características de los estudiantes, se identificaron las características de sus contextos sociales y, sobre todo, se participó activamente en el diseño de los Planes y Programas de Estudio vigentes, ya que al implementar estrategias y herramientas didácticas digitales nos enfocamos de manera clara y precisa en los aprendizajes esperados que los estudiantes deben adquirir.

Se requieren mayores recursos

Por tanto, la labor docente es un factor indispensable dentro del ámbito educativo, pues su función es guiar al estudiante hacia el camino del conocimiento. Es aquí donde se pone en práctica la modificación de estrategias de aprendizaje por aquellas innovadoras, implementando las TIC, de modo que permitan la adquisición de los contenidos de manera significativa, utilizando las herramientas digitales para lograr las metas establecidas.

Las aulas virtuales permiten acercarse a un mayor número de estudiantes, en favor de conseguir una mayor cobertura educativa. Su uso significaría, desde luego, un paso firme para alcanzar a los aprendizajes esperados en la modalidad a distancia, favoreciendo con ello la promoción de competencias y aplicación de las TIC para generar mejores condiciones sociales a los grupos más vulnerables.

Sin embargo, es importante reflexionar sobre las desigualdades sociales que aún vivimos en plena pandemia. Los docentes debemos seguir atendiendo el rezago educativo, la inclusión multicultural de distintas personas, el proceso de evaluación y el acercamiento a la innovación tecnológica para evitar el abandono escolar y mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Para ello, es indispensable el aumento de recursos económicos y tecnológicos en el marco de políticas educativas que permitan mejores resultados en la búsqueda de soluciones. También se deben poner en marcha acciones que logren el desarrollo de ciudadanos conscientes en la sociedad; fomentando desde el aula diversas estrategias de aprendizaje donde el alumno esté al centro de la información y sea él quien desarrolle conocimientos de transformación.

La sociedad se encuentra en constante cambio, así que este tema se convierte en una oportunidad que permite el avance tecnológico social, trayendo consigo diversos cambios adaptados a las necesidades de las personas, para ofrecer una educación de calidad a nivel nacional e internacional.

Referencias

  • TONUCCI, Francesco. La Reforma de la Escuela Infantil. Primera edición, SEP, México, D.F., 2002, p.p 28.
  • TEDESCO, Juan Carlos. Educar en la Sociedad del Conocimiento. Primera edición, Fondo de Cultura Económica, México, D.F., 2000, p.p 122.

María Guadalupe Torres Hernández es Licenciada en Pedagogía, docente frente a grupo en educación primaria, “Didáctica y tecnología educativa” airam.mgth@gmail.com

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