Tintes Pedagógicos / Familia, Nivel de Escolaridad y Deserción

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Familia, Nivel de Escolaridad y Deserción


Para algunos de mis familiares, ahora ya adultos, casados e incluso con hijos resulta algo lejano hablar del tema y es que abandonaron la escuela durante la secundaria. Al principio pudieron pasar sus mejores años de juventud en un “no importa, igual va saliendo trabajo y tengo dinero”. Ahora, aunque no se lamentan abiertamente, parece ser que su situación les cobra factura cuando, a sus casi 40 años de vida las oportunidades de empleo se ven seriamente mermadas, y no hablemos de calidad de vida para ellos, sus hijos y su esposa.

Para muchos en esa etapa temprana les parece fácil abandonar la escuela porque no les gusta o porque les coartan sus ganas de ser libres, pero ¿realmente es mero aburrimiento o rebeldía? En muchos hogares se observa lo que les pasa a los hijos y, sin embargo, para muchos de esos “desertores” el factor psicológico es clave para evitar su deserción. En el caso de mis familiares uno de ellos resultó ser disléxico, situación que no fue percibida sino hasta su madurez, un aspecto que en su momento le impidió sentirse parte del sistema escolar cuadrado y mejor buscó refugio con “amigos” que le ofrecían un lugar al cual pertenecer.

Lamentablemente los padres de familia o personas encargadas de la educación en casa de los niños y adolescentes no tienen el tiempo, y muchas veces ni la capacidad para descubrir problemas específicos de cada uno de sus hijos. No obstante, tomando en cuenta que este mundo con su acelerado avance tecnológico está dejando atrás a los que no se han preparado, es urgente hacer un alto y aplicar tintes pedagógicos y psicológicos a la educación en casa, de lo contrario la deserción escolar irá in crescendo, gracias a la generalización tanto de la crianza como posteriormente en la educación en el aula.

Heidi Argüello