Acceso Universal: ¿Solución de la Deserción Escolar?

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Universal access: a solution for school dropout? The creation of 100 new schools is presented as a partial solution that will not help to solve the problem of school dropout (bet on educational matter AMLO 2018)

La apuesta del presidente López Obrador en materia educativa para el nivel superior se enfoca en la creación de nuevos espacios bajo el argumento de eliminar la exclusión, brindar acceso universal y gratuita a la educación en todos los niveles. La solución se pretende dar mediante la construcción de 100 nuevas universidades y un programa de 300,000 becas a estudiantes de escasos recursos (AMLO, 2018). Es cierto que existe exclusión en las universidades públicas, resultado de la carencia de recursos e infraestructura, y esto tiene un impacto determinante en las oportunidades de vida de la población, sin embargo, hay otro problema que subyace en esta situación y que no se ha mencionado: la deserción escolar.

Es necesario preguntarse sobre la efectividad de la propuesta para resolver un problema que no tiene que ver con la falta de espacios, sino con otros de naturaleza individual, familiar, social, material y cultural que se refuerzan y afectan simultáneamente (ROMÁN, 2013), como la pobreza, actividad laboral temprana, embarazos adolescentes, involucramiento en problemas de drogas o recientemente con el crimen organizado, bullying, mala actitud y falta de formación y/o profesionalización de algunos profesores, etcétera. Según el SITEAL (Sistema de Información sobre Tendencias Educativas en América Latina) para 2013 en México, de la población de entre 25 y 35 años, 76.9% ingresaron a nivel medio superior, sólo 39.3% lo concluyó.

Existen factores endógenos y exógenos que afectan la permanencia de los estudiantes, la dotación de recursos económicos a través de las becas puede ser una buena idea, ya que la pobreza origina muchos de los factores enunciados anteriormente, sin embargo, es necesario establecer criterios claros, imparciales y objetivos en la asignación de los apoyos, algo que no ha sucedido normalmente en los programas sociales implementados por los gobiernos en México, aun los de tendencia socialdemócrata como el de AMLO.

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Ahora bien, la calidad de la educación impartida en estas nuevas universidades debe ser imperativa, el ejemplo de la UACM es ilustrativo, el costo promedio por estudiante es de 72 mil 400 pesos, más caro que la misma UNAM, y su índice más alto de eficiencia terminal en 2010 fue del 8% de egresados (Reporte Índigo, 2017). El reto es generar alternativas de calidad, que puedan competir con las instituciones de renombre y sean atractivas para los aspirantes, al mismo tiempo que proporcionen elementos que permitan la inserción exitosa de los egresados en el mercado laboral, la vinculación entre éstos y el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” de la Secretaría del Trabajo Federal se antoja obligado.

Es muy importante considerar que no se debe demeritar la calidad de la formación en aras de una eficiencia terminal disfrazada, la proliferación indiscriminada de “nuevas formas de titulación” en las universidades, provoca un vacío formativo difícil de suplir y muy necesario en el ámbito profesional, no se busca enseñar a los alumnos a que desarrollen conocimiento, sino que adquieran competencias, convirtiendo a los egresados en técnicos con título universitario (Crítica ácida, 2017). Se debe privilegiar el desarrollo del pensamiento crítico y habilidades de investigación, análisis y resolución de problemas. Ante este panorama, la simple creación de 100 nuevas escuelas se presenta como una solución parcial que poco ayudará a resolver el problema de la deserción escolar, es necesario analizar con sumo cuidado el diseño de este programa y su vinculación con otras estrategias transversales que lo complementen y fortalezcan.

Referencias


Francisco Javier Estrada Herrera es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública, Profesor de Asignatura, FCPyS, UNAM.