No.33 / Conductismo vs Constructivismo / Editorial

      Comentarios desactivados en No.33 / Conductismo vs Constructivismo / Editorial
Tiempo de lectura: 2 minutos

Previo al siglo XX algunos personajes como Rousseau, Pestalozzi y Fröebel mostraron interés en el proceso del aprendizaje; sin embargo, hasta inicios de ese mismo siglo fue que se establecieron las bases de lo que hoy conocemos como teorías del aprendizaje, las que atienden a la necesidad de comprender la manera más efectiva en que aprende el ser humano, para así mejorar los procesos de enseñanza.

El aprendizaje es pues, el proceso mediante el cual se adquieren y/o modifican conocimientos, hablidades, destrezas e incluso conductas y valores. Si bien es un proceso individual, se lleva a cabo en un entorno social, y por tanto en cada época se ha buscado determinar sus actores principales y el método adecuado para llevarlo a cabo. Fue así como surgieron las corrientes que hoy día continúan siendo parte del currículum y el referente para establecer las bases del aprendizaje dentro y fuera del aula. Dentro de las corrientes más relevantes podemos mencionar, entre otras, el Cognitivismo, el Aprendizaje Experiencial, el Conectivismo, el Conductismo y el Constructivismo; siendo estas dos últimas las que nos convocan a reflexionar en este número.

Tradicionalmente ambas teorías se enseñan en confrontación, dado que el enfoque conductista pone el énfasis en la observación del comportamiento del individuo que estudia, siendo este un receptor de estímulos que habrá de llegar a una respuesta determinada; mientras que, la corriente constructivista supone el otorgamiento de herramientas congnoscitivas que el estudiante habrá de utilizar para construir su aprendizaje, sin ser una sola la respuesta esperada. Lo que cabe preguntarse es si en verdad se contraponen o pueden converger de manera que el proceso enseñanza-aprendizaje del invididuo se vea beneficiado.

Ante el panorama que se nos presenta, ahora la educación a distancia es la protagonista y sin duda es ya un reto para todos aquellos docentes y personas relacionadas con la educación formal, puesto que lo que se tenía planeado para el aula donde asistían los alumnos ya no es aplicable, y entonces se tienen que buscar alternativas de modo que se cumplan los saberes esperados.

Creemos que si tomamos en consideración las características de ambas teorías, resulta plausible compaginarlas para llegar a buen puerto y lograr los objetivos. Es más, es el momento de innovar y dejar de lado los saberes “esperados” y dar paso a los saberes necesarios para la vida que nos enfrenta a un gran desafío, no solo en el presente, sino también a futuro. Las TIC serán nuestras aliadas y las teorías del aprendizaje la base firme para crear y redirigir el camino hacia lo que ahora llaman “la nueva normalidad”.

Esperamos que las ideas plasmadas en este número les inviten a dialogar a partir de repensar la realidad, y para abrir boca les dejamos la siguiente pregunta: ¿Qué debemos conservar y mejorar de estas corrientes (y también de las otras) para conformar una nueva teoría que de cuenta del proceso de aprendizaje en la época actual?