Espejos alternos / ¿Por qué o para qué hacer dicotomías?

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A lo largo del siglo XX hemos visto un gran enfrentamiento entre dos teorías psicológicas aplicadas a la educación, el Conductismo vs el Constructivismo; incluso hasta la fecha la confrontación continúa. Es claro que hay diferencias entre ambas teorías dentro del terreno educativo que van desde la concepción del alumno y el docente, así como del aprendizaje y la evaluación. Precisamente, esas diferencias han generado que mucha gente realice una dicotomía entre la teoría conductista y constructivista, extrapolándolas como si fueran opuestos que se rechazan.

Es verdad que, algunas ideas del Constructivismo se oponen a principios del Conductismo, sin embargo, no hay que olvidar que el conocimiento generado es base para renovar y crear nuevo conocimiento, además de que ambas, en primer lugar respondían a las condiciones sociohistóricas de la época en que surgen; y en segundo lugar, sus planteamientos son el resultado de muchos años de trabajo e investigación científica.

Las aportaciones de las dos teorías en el campo de la educación son muy valiosas e importantes, el Conductismo con el método experimental y el Constructivismo al resaltar la importancia del entorno en el aprendizaje. Por tanto, el problema no son sus diferencias, sino hacer una dicotomía entre ambas, al elegir una y rechazar la otra; pues al hacerlo, las oponemos como si fueran realidades ajenas, cuando la verdad es que ambas se complementan y aportan saberes en la transformación de un quehacer educativo más relevante, pertinente y significativo.