Archivo del Autor: kuchkabal

No. 29 Educación 4.0

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Editorial

Educación emocional en la Educación 4.0
La Revolución 4.0 y la Cuarta Revolución Industrial Educación con Tecnología y Colaboración
Historias de Luna / La Educación de Antes y de Ahora En busca de Prometeo / Las dimensiones de la Tecnología
Habilidades Digitales y Docencia

Entrevista a Emmanuel Merchán

La Utopía del Deber Ser / La Desvaloración de la Educación Educar-nos / El Futuro nos alcanzó

Editorial, Educación 4.0

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Un nuevo año comienza y los retos sobre la educación no cesan, por el contrario se aceleran conforme las dinámicas sociales, económicas, políticas y tecnológicas se dinamizan y nos colocan ante escenarios adversos que requieren prontas respuestas, cambios de paradigmas, renovación de competencias, y porque no decirlo, hasta un buen sentido del humor que nos permitan enfrentarlos con animo.

Ahora que estamos en los albores de nueva década es necesario manifestar que llevamos 30 años de innovaciones tecnológicas soportadas por las Tecnologías de la Información y la Comunicación inmiscuidas en la educación. Tiempo donde hemos visto avances de cobertura y calidad educativa gracias a ellas, inversiones millonarias en infraestructuras, políticas educativas acertadas y fallidas, pedagogías emergentes y nuevos tipos de educadores.

El recorrido ha sido enorme en experiencias de enseñanza y aprendizaje, ensayo y errores, lecciones aprendidas, sin duda, ha sido un camino interesante y desafiante, que hoy pone sobre la mesa de la discusión educativa una nueva etiqueta: la Educación 4.0 y que hemos querido abordar en este número de inicio de década.

Más allá de pensar si la Educación 4.0 es una versión del acto educativo orientado hacia lo tecnológico, es preciso verla tambien como la que  plantea autodidactismo, autodeterminación, trabajo en equipo y manejo de emociones, entre otras competencias, para un mundo que de igual forma en estos últimos 30 años se ha dedicado a pensar y configurar al individuo como un ente individualista, alejado de sus semejantes y ajeno a todo aquello que le signifique un compromiso social, lo que nos ha llevado a una violencia exacerbada que hoy nos obliga a mirar y actuar sobre la Educación para la Paz, la Educación  Financiera, el Emprendedurimso y no menos importante: la urgente reconstrucción de una Ciudadanía que enfrente el cambio climático, y reduzca las desigualdades sociales y económicas.

Empezamos este año de Kuchkabal con mucho que reflexionar y aprender. Gracias por tu lectura y lo mejor para este 2020 y siempre.

Habilidades Digitales y Docencia

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The teachers, regardless of the educational level, have been integrating, according to the news of the ICT, tools and devices to their teaching task; many times obliged by the institutional demands of the place where they teach or on their own, which has made an unequal inclusion in the use of ICT in teacher education


Por Lorena González Boscó

He sido testigo de una historia que inició a principios de los años 90 del siglo pasado, cuando la educación empezó a saborear las mieles de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunición) para integrarlas a la práctica educativa del docente común, y así he venido observando  en las instituciones grandes inverisones en infraestructura tecnológica para los distintos niveles educativos, hasta llegar donde estamos hoy parados, manejando contenidos educativos a través de teléfonos inteligentes y las bastas posibilidades que nos ofrecen el mercado de las aplicaciones educativas y las redes sociales.

Los profesores, sin importar el nivel educativo, han ido integrando, conforme las novedades de las TIC , herramientas y dispositivos a su quehacer docente; muchas veces obligados por las exigencias institucionales del lugar donde ejercen la docencia o por mutuo propio, lo que ha hecho una inclusión desigual en el uso de las TIC , por lo que irremediablemente se les clasifica  conforme sus habilidades digitales en el uso y apropiación de las TIC de docente 1.0 hasta 4.0.

Sin duda, todos los quehaceres profesionales han adaptado la tecnología a sus prácticas. y en todos los casos me atrevería a decir que ese proceso atraviesa por los mismos componentes para lograr su efectividad, que son:

  1. Conocimiento del trabajo
  2. Metacognición para el trabajo
  3. El uso de las TIC en el proceso laboral
  4. Apropiación de la TIC para el trabajo.

1. Conocimiento del trabajo.– Cualquier trabajo que se desempeña requiere de conocimientos propios de la labor que se desarrolla. Dar clases, implica tener conocimientos vastos de la materia que se imparte, y didáctica.

2 Metacognición para el trabajo. Los conocimientos que se tienen, y la disposición para aplicarlos se ven reflejados en la práctica laboral en la medida que se van resolviendo los desafíos cotidianos de corto, mediano y largo plazo; por ejemplo: el conocimiento del proceso de evaluación y su aplicación adecuada con los estudiantes conduce necesariamente al aseguramiento de los avances en la enseñanza

3.- El uso de la TIC en el proceso laboral.- El manejo de distintas aplicaciones para llevar distintos proceso laborales, como las hojas de calculo para llevar el control de calificaciones y asistencia de un grupo, o el uso de redes sociales para comunicarse y compartir materiales con los alumnos, hace que se eficiente el proceso de comunicación y extensión de contenidos aúlicos.

4.  La apropiación de las TIC, para el trabajo. Además de utilizar las aplicaciones que nos brindan las TIC para consultar y compartir información, también se trata de ser capaces para generar información de acuerdo a las necesidades de los requerimientos docentes y discentes, mediante la programación de contenidos en diversas plataformas, esto es por ejemplo: tener la habilidad de diseñar y programar cursos en línea o editar y subir vídeos.

También con el  tiempo he observado que muchos docentes tienen más habilidades digitales que las que declaran tener, la razón la atribuyo, a que cuando los superiores lo saben inmediatamente les asignan más tareas, y por ello prefieren no socializar su conocimiento para la institución.

Uno de los problemas fundamentales que ha atravesado la formación docente sobre el uso de TIC  se avizoró en el rechazo por ese saber y adquisición de habilidades por parte del magisterio, por la idea que se tienen de que al adquirir estas competencias  se implicaría más trabajo, lo cual es cierto  y no tiene sentido negarlo.

Sí bien es cierto que las TIC nos facilitan muchos procesos, llevarlas hasta al aula es pedirle al profesor que piense en varios medios para transmitir el conocimiento, ya no es sólo que lean un libro, vean un vídeo o que los alumnos hagan una investigación por Internet, también hay que incluir la gamificación, e incluso llegar a programar exámenes en línea, y todavía más, tener herramientas que le permitan detectar el plagio que podrían cometer los estudiantes.

Esta complejidad puede llegar a ser abrumadora para el maestro, que en un momento dado preferiría tirar la toalla antes de empezar a formarse en TIC  que utilizarlas dentro de sus planeaciones didácticas, e insisto no le resto razón, pero también creo que tiene que salir de su área de confort.

Empezar a utilizar las TIC en la enseñanza tampoco es una faena de enormes dimensiones . Se puede ir poco a poco y de lo simple a lo complejo, aunque una vez iniciado camino, se tendrá que pisar el acelerador, porque la innovación y el mercado no descansan en este terreno, y sí bien es cierto que no les podemos ganar, también es cierto que sólo podemos utilizar lo que mejor le acomode a la práctica docente.

Una manera simple de empezar puede ser con un grupo o página de Facebook de su asignatura, claro estamos pensando en docentes de secundaria y bachillerato. En dónde el docente podría comenzar a compartir materiales para que los alumnos lo consulten, y a partir de ello realizar preguntas detonadoras que lleven al educando a emitir un respuesta como resultado de la reflexión, y recordar que todo ensayo y error como parte de procesos de experimentación y aprendizaje son permitidos, sí la finalidad es mejorar la calidad de la enseñanza.


Lorena González Boscó, es licenciada en Ciencias de la Comunicación, maestra en Relaciones Internacionales, docente del Sistema Universidad a Distancia y Educación a Distancia de la UNAM, así como Consultora en Comunicación Educativa y Monitoreo de Medios, al propio tiempo que es productora ejecutiva de Edumanía, el podcast de los educadores.

Para contactar con el autora: lgobo@unam.mx

 

No. 28 Analfabetismo

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Editorial Prepa en línea SEP: Alfabetizador Digital en México
¿Soy analfabeto? La Útopía del Deber Ser / Choque generacional.
Educar-nos / Nuevos Analfabetismos Ciencia no es igual a tecnología
Hacia el combate de las malas alfabetizaciones La Alfabetización de Datos
Taller para mejorar las habilidades digitales En Busca de Prometeo / Analfabetismo y Tecnología ¿Qué relación tienen?
Historias de Luna / Para aprender se necesita interés Mediateca

Editorial / Analfabetismo

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Actualmente alfabetizarse va más allá de aprender  a leer y escribir con las letras del alfabeto que contiene la lengua materna. Hoy alfabetizarse significa apropiarse, descifrar y construir con los tantos lenguajes que se requieran para comunicarse en mundo que nos desempeñamos, pues al no hacerlo nos convertimos analfabetas de tal o cual tema.

Así entonces, nos encontramos que hasta para manejar un cajero automático requerimos un proceso de alfabetización. Quizás en español el significante de la palabra alfabetización se queda corto para lo que hoy representa, ante la irrupción vertiginosa de la información producto del mundo digital en el que estamos y que requiere diversos aprendizajes sobre el descifrado de lenguajes que exponen, lo que a la vez también nos hace más analfabetas, porque es claro que saber leer. escribir y hacer las operaciones básicas matemáticas sólo es la primera escala, de los requerimientos de alfabetizaciones actuales.

Alfabetización mediática, informacional, de datos, cívica, laboral hasta la emocional, representan para los educadores interesantes desafíos para trabajar cada una de ellas desde los procesos de enseñanza – aprendizaje, la sociología, la etnografía, la psicología, los pensamientos críticos y sistémicos, por mencionar algunas ciencias y campos disciplinares que las implican.

En este número hablamos sobre algunas de ellas, para dar arranque a reflexiones de los caminos que se recorren en este sentido, y los que aún faltan por andar. Invitamos a la lectura de los escritos que aquí se proponen con el son afán de reflexionar sobre las inquietudes que despierta este tema, pero sobre todo para inspirar a erradicar el analfabetismo desde la trinchera que nos toca.

Hacia el combate de las malas alfabetizaciones

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Poor literacies are perceived by students entering at the university, whose immediately reflected shortcomings on reading comprehension and written argumentation abilities. Who are responsible for this disaster? We are many: the State with its educational approaches, teachers, parents, but this wall of regrets will not solve the problem, it only locates it in its dimensions.


Por Mariana Márquez Arriola

Hace unos años asistí a un evento sobre Comunidades de Aprendizaje en la UNAM, entre las exposiciones hubo una que llamó poderosamente mi atención pues trataba sobre un curso que la Facultad de Ciencias de dicha institución daba a sus alumnos de primer ingreso por su baja comprensión sobre los textos científicos, y en ese entonces me pregunté: ¿cómo puede ser eso posible? ¿qué paso con toda la educación científica anterior? pues supongo que poco o nada, puesto que la Facultad tuvo que implementar este recurso de educación compensatoria.

Cada vez que se tiene acceso a un nuevo  ambiente de aprendizaje es necesario alfabetizarse en él; por ejemplo, la entrada a la universidad de un estudiante siempre supone una guerra interna de conocimientos del sujeto, ya que la nueva información que se recibe, ya sea que amplíe la que se tenía, o definitivamente destierra los saberes adquiridos, pero no se debería partir de cero, ya que se suponen marcos de referencia de en los estudiantes de bachillerato, pero al parecer eso sólo queda en el terreno de los supuestos.

Al igual que en las ciencias pasa en otras áreas de conocimiento se perciben malas alfabetizaciones de los estudiantes que ingresan a la universidad, y que inmediatamente se reflejan en las deficientes capacidades de comprensión lectora y argumentación escrita de los estudiantes ¿quiénes son los responsables de este desastre? Somos muchos: el Estado con sus planteamientos educativos, los maestros, los padres de familia, pero este muro de lamentaciones, no va resolver el problema, sólo lo ubica en sus dimensiones. Ahora el reto es que podemos hacer ante el escenario adverso, y para ello se dan algunas propuestas.

Propuestas

Para el Gobierno, que acerque a los maestros  los recursos didácticos que incentiven a los alumnos al reconocimiento de los elementos de los contextos sociales, científicos, políticos y económicos.

Hacia los maestros, incentivar el fomento a lectura  de sus alumnos a partir de la aproximación de géneros literarios y audiovisuales sobre las áreas de conocimiento que imparten, incluso que dichos recursos sean parte de sus planeaciones didácticas.

A los padres de familia, la búsqueda actividades que aumenten el acervo cultural de sus hijos como son: las visitas a museos tremáticos, conciertos de música clásica o regional, asistir al teatro, ferias de carácter cultural, incluso la observación de la naturaleza en un día de campo.

Para todos, incentivar la imaginación sociológica tal y como la describe el sociologo norteamericano C. Wright Mills, la cual describe como la localización de las conexiones, entre los entornos sociales de los individuos con un contexto social más amplio y las fuerzas históricas en el que están inmersos.

Dentro de las enseñanzas escolares y familiares es necesario que se motive la observación del medio en el que vivimos y diálogar sobre lo que se observa, para entonces encontrar nuevos lugares para alfabetizarse con éxito en lndistitntos campos del conocimiento y la vida para combatir con ello:  las malas alfabetizaciones.


Mariana Márquez Ariola, sociologa por la UNAM  y consultura en educación

Contacto: marinamarquez@hotmail.com

Taller para mejorar habilidades digitales

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Imagen de Noticieros Televisa

Young people know how to search for information on the Internet, but they are satisfied with the first result that the network gives them, their search tools and information processing is limited.


Por Blanca Dhelia de la Rosa Vergara

En días pasados, en las redes sociales vimos una tierna imagen donde una niña dibuja un tutorial para que su abuela aprenda a usar su celular. Con dibujos y flechas, si y no, la pequeña niña le señalaba los pasos a seguir para que  pueda utilizar las maravillas que los diferentes dispositivos digitales nos ofrecen, pero… y ¿a la pequeña niña quien le enseño a utilizarlo?

Cuando vemos a un niño pequeño utilizar el celular como un experto escuchamos “Los niños de ahora ya nacen con chip,” Entran a internet, buscan videos, música, caricaturas, en su mayoría comienzan a utilizarlo para su entretenimiento, a medida que van creciendo empiezan a descubrir qué más puden hacer en su celular, pero de nuevo preguntamos ¿Cómo aprenden a utilizarlo? ¿Es acaso su coriusisdad infantil llo que los lleva a explorar el dispositivo que tienen al alcance de sus manos?

Cuando los niños inician su vida escolar, nos entusiasmamos por que aprenderán a leer y escribir, nos preocupamos por que realicen bien los trazos, por que lleven una lectura fluida y que sus profesores sean los mejores.Mas adelate en la secundaria, la investigación se hace presente y es donde ellos se dan cuenta que son los chicos expertos en internet y que pueden obtener la información que les permite eventualmente resolver los desafíos que les presenta su vida cotidiana, y es entonces cuando requerien alfabetizarse en un uso del Internet con fines académicos, porque si bien es cierto que los chicos operan los dispositivos con gran habilidad, no tienen está misma para búscar, seleccionar, procesar y transformar información.

Un taller para mejorar habilidades digitales

Durante la impartición de un taller con un grupo de alumnos de nivel secundaria descubrí que la alfabetización digital en los alumnos tiene muchas áreas de oportunidad por mejorar, un grupo de 15 alumnos donde la edad promedio es de 15 años, de los cuales 14 de ellos cuentan con celular inteligente, y el que no es porque le ocurrió un accidente y sus papas lo tienen limitado por el momento. Todos ellos tienen redes sociales, conocen las diferentes formas de comunicarse, utilizan el internet para su entretenimiento en mayor parte y como recurso de investigación, en su mayor parte tutoriales, pero sus investigaciones van desde cómo avanzar al siguiente nivel en su videojuego, o como aplicar correctamente el maquillaje y también las respuestas a sus tareas escolares.

La pregunta que los chicos nos sabían responderse a sí mismos fue ¿conocen alguna biblioteca digital? las respuestas y reacciones fueron de sorpresa, asombro y también desinterés, los alumnos se saben expertos en el manejo de internet y en uso de las tecnologías digitales que cuando les mostramos algo nuevo no se sorprenden o no lo aceptan como queremos.

Los pasos que siguen los alumnos cuando necesitan realizar una investigación escolar es que entran a su buscador google, ingresan las palabras clave, de los resultados que el buscador les ofrece ellos siempre recurren al primer resultado en su mayoría Wikipedia y son expertos en copiar y pegar, sin pasar por los pasos de leer y escribir, y es que como detenerse a hacerlo cuando la mayoría de la información la pueden obtener de un video el cuál es más fácil de leer y  de donde rápidamente obtienen información que les permite resolver sus tareas.

Es inevitable que los alumnos continúen usando Internet, el reto aquí es que lo utilcen con la potencialidad que tiene para obtener conocimientos, esa habilidad no se genera sola hay que trabajarla mediante procesos de alfabetización digital. El Internet si es una herramienta poderosa para la educación, pero tiene el mismo poder para ser sólo una simulación si no se tienen las herramientas para utilizarlo en beneficio y no en perjuicio de la población, porque las posibilidades de éxito y fracaso son las mismas.


Blanca Delia de la Rosa Vergara, Estudiante de la Licenciatura de Pedagogía en la Universidad Nacional Autónoma de México

La Alfabetización de Datos

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From the conception of “Big Data” organizations began to face the challenge of how to make information impact on the productivity of their chores, so they have been given the task of learning to read the data to understand what is they try and what they represent.


Por Lorena González Boscó

Por mucho tiempo, al menos en México, al escuchar la palabra alfabetización venía a la mente los adultos que no sabían leer y escribir, la razón:  la imagen que se nos coló en el inconsciente colectivo a partir de la creación del INEA (Instituto Nacional de Educación de Adultos) fundado en 1981, dando un significado y significante sobre sobre el término, para muchos en este país.

Sin embargo, esta concepción fue cambiando con el paso del tiempo, y dio un giro vertiginoso cuando Internet irrumpió en nuestras vidas, ya que se empezaron a requerir otras habilidades de lectoescritura que nos permitieran interactuar con las nuevas exigencias; primero de una sociedad de la información y después de la sociedad del conocimiento, y empezaron a proliferar nuevos conceptos de alfabetización como la audiovisual,  mediática, informacional, la de datos, la financiera  y hasta la emocional.

Paulo Freire, ya nos había dicho que un proceso alfabetización se requiere cada vez que el individuo se inserta a una nueva realidad social, política o económica, para lo cual el individuo tiene que estudiar el nuevo contexto donde se desenvuelve, reconocer las palabras claves que se adscriben a ese medio y decodificarlas  y con ello lograr una comprensión crítica de su nuevo entorno.

Los datos son la unidad mínima de la información, y la mercancía más  preciada de la economía del conocimiento, ya que se pueden convertir en el activo de mayor valor para las organizaciones, sí y sólo sí, estos saben leerse, interpretarse y con base en ellos tomar decisiones. Lo que sin duda requiere de procesos de alfabetización particulares de cada sector productivo de bienes y servicios.

Aparece el reto de manejar el  “Big Data”

Imagen tomada de Ambientum

A partir de la concepción de “Big Data” esto es grandes cantidades de datos que existen y están disponibles a partir de su generación y divulgación por Internet, las organizaciones empezaron a enfrentar el desafío de cómo hacer que la información impacte en la productividad de sus quehaceres por lo que se han dado a la tarea de:

  • Aprender a leer los datos para entender de qué  se tratan y qué representan.
  • Recopilar, verificar. limpiar, almacenar y gestionar el ciclo de vida de los datos.
  • Seleccionar, agregar, comparar y evaluar datos.
  • Elaborar una secuencia narrativa que les dé sentido para compartir con los demás los resultados obtenidos y las propuestas de decisiones.

No obstante, para llegar a este proceso de alfabetización, antes se tiene que contar con el desarrollo de habilidades cognitivas basadas en el pensamiento crítico y lógico, lo que sin duda nos avizora la complejidad en la que se encuentra inmerso este proceso, y a un desafío permanente a las ciencias de la educación sobre este tema. En particular en el ámbito del desarrollo de las habilidades digitales,y en tanto a a las que se refieren como  las habilidades fuertes y suaves (Hard and Soft Skills).

Entre las fuertes se encuentran: la capacidad de análisis de datos, ciberseguridad, trabajar en la nube,  la robótica, mientras que las suaves se ubica la capacidad de contar historias, la creatividad, o la colaboración, entre otras tantas.

La alfabetización de datos es un tema basto, estas líneas son tan sólo una pequeña mirada del bosque y desde la cumbre de la montaña que lo contiene, pero es claro que es una gran oportunidad para trabajar temas de alfabetización de datos desde la capacitación en las organizaciones en aras de mejorar su productividad.


Lorena González Boscó, es licenciada en Ciencias de la Comunicación, maestra en Relaciones Internacionales, docente del Sistema Universidad a Distancia y Educación a Distancia de la UNAM, así como Consultora en Comunicación Educativa y Monitoreo de Medios, al propio tiempo que es productora ejecutiva de Edumanía, el podcast de los educadores.

Para contactar con el autora: lgobo@unam.mx

 

Mediateca

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Lo hemos advertido en este número , el alfabetismo ya no solamente se suscribe a leer, escribir y las operaciones matemáticas básicas, hay que aprender y construir en muchos más lenguajes, tantos como se vaya complejizando la comunicación humana, lo que nos hace constantemente analfabetas. Por tanto, les dejamos aquí algunos recursos que nos permitan trabajar con algunas alfabetizaciones,.

Para ver

Las Analfabetas una película que nos cuenta dos tipos de analfabetismo, el de las letras y de las emociones,

Guerreros por la Alfabetización es un documental que muestra el trabajo que se ha venido realizando en Guerrero, México, uno de los estados más pobres del país por erradicar el analfabetismo,

Para Leer

 

 

Alfabetización y empoderamiento de las mujeres: historias de éxitos e inspiración, UNESCO-UIL, 2013

 

Inteligencia Emocional de Daniel Goleman, en su cquinto capítulo hace una interesante exposición sobre los costos que implica el analfabetismo emocional.  La lectura de la totalidad de la obra dará un panorama amplio de la importancia de este alfabetismo para el Desarrollo Humano.

 

 

En la Web

  • Aula Planeta, 5 recursos para trabajar la alfabetización finaciera
  • EPALE Plataforma electrónica dedicada a la enseñanza para adultos en Europa

No. 27 Educación para el Consumo

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Editorial Nuevas rutas para promocionar el comercio justo en la industria de la Ropa.
Somos la basura que tiramos La Utopía del Ser / Necesidades reales
Educar-nos / Consumo responsable Las competencias de la Educación para el Consumo
¿Por que educación para el consumo y no educación Ambiental? En busca de Prometeo / El consumo en la sociedad.
Historias de Luna / Lo necesario vs. el consumismo. Mediateca

Editorial / Educación para el Consumo

Tiempo de lectura: 1 minuto

Un número más de nuestra revista, con la tarea de llevarle a nuestro distinguido lector los temas, que a lo mejor no son grandes referentes de lo educativo, pero que no deben faltar en la agenda, y en esta ocasión, hace presencia  la Educación para el Consumo, la cual no es posible desasociar de la sociedad de consumo en la vivimos, y que ha impuesto sus valores a razón de un capitalismo que va de lo salvaje hasta lo humanitario, pero que también es tema del comunismo hasta el socialismo, en realidad el punto es saber qué cosas consumimos, y lo que ello implica para nuestro bienestar personal y colectivo.

La Educación para el Consumo es una asignatura que cruza varios campos científicos y disciplinares, que no se le nombra así, pero que está implícita en ellos, pues tan sólo pensemos en lo que ha significado la enseñanza para la preservación del medio ambiente, o la alfabetización mediática para entender mejor lo que se ve y se oye en los medios de comunicación o la ética que impulsa el comercio justo. La Educación para el Consumo, va saliendo cada vez más a la luz y se busca su enseñanza,

En este número, nos hemos propuesto difundir de lo que va la Educación para el Consumo, para darle visibilidad y que se siga trabajando sobre ella, porque consideramos que es una asignatura pendiente para la educación formal y la no formal, y todavía más como parte de la educación que se da en casa.

Somos la basura que tiramos

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We are the garbage that we throw away, a story about the observation of what people throw in the garbage, with which they discover eating habits and ecological awareness, among other things.


Por Lorena González Boscó

Suena la campana del camión de la basura, es el llamado inequívoco para salir y tirar todo aquello que consideramos como inservible, que va desde un jitomate echado a perder hasta un colchón que ha sido sustituido por uno nuevo, pasando por algunos aparatos electrónicos y libros.

En esta acción de tirar la basura, uno es curioso y observa, a lo mejor se me puede tachar de curiosidad excesiva, pero verán que no lo es tanto, es sólo una observación sobre los hábitos de consumo que se ven reflejados en la basura que tiramos.

En cuanto a mis vecinos, siendo mis acompañantes en la espera del camión de la basura, sus desperdicios están contenidos en bolsas que van de una a tres, y a veces va separada por tipo o revuelta, aún cuando en teoría en la Ciudad de México existe un reglamento sobre la separación de residuos, lo cierto es que todos la tiran como pueden y entienden.

Vecino 1. Él dos bolsas, la de la basura inorgánica o orgánica, negra y verde respectivamente. Las abre el recolector de la basuras y qué encuentra….en la basura orgánica pedazos grandes de comida preparada, y fruta entera echada a perder. El otro día vi unos kiwis, habrán sido unos 5 enteritos y podridos, acompañados de dos plátanos y la semana pasada fue una papaya. Luego le toca el turno a la inorgánica, pura lata de cerveza, desperdicios sanitarios y colillas de cigarros.

Vecina 2. La recipientes desechables, en una sola bolsa y la basura toda revuelta, platos, botellas, envases de unicel, los heces de su perro. El recolector abre la bolsa, y le reclama, ya le dije que la separé, le reclama una vez más, a lo cual el vecina le dice: güero, no te esponjes ahí te dejo tus 10 pesos, el güero reniega, pero al final, la recoge.

Vecino 3.  Él deportista. Siempre vestido de ropa deportiva y su perrito Jerónimo a lado, un dechado de virtudes para separar la basura…en una sola bolsa, lleva varias bolsas y empieza, mira güero, aquí las heces de Jerónimo, aquí en esta otro bolsa el pet, y en esta otra te junté las latas, y aquí traigo la orgánica y acá la inorgánica, ah y en esta otra la arena del gato.

Y así me podría pasar dando cuenta de la basura de mis vecinos, pero más allá de eso, mi observación se va a lo que me revela de cada persona la basura. Él dos bolsas, muy ordenado, pero de malos hábitos alimenticios, La recipientes desechables, todo lo compra y nada prepara en casa, sus razones tendrá, en su economía le va, y su salud se lo cobrará. Él deportista, todo muy ordenado, y civilizado, invierten tiempo en casa para separar la basura, es posible que su conciencia ecológica sea un habito de vida, y no una moda, llevamos 5 años tirando la basura juntos, y lo puedo asegurar.

La basura dice lo que somos, incluso se pude decir que es el sondeo perfecto para determinar los hábitos de consumo de una comunidad, y los propios. Lo que gastamos y lo que invertimos en comida, objetos, el tiempo de uso, me sorprendió mi vecina 4, el otro día cuando vi que tiro unos cojines nuevos, pero sucios, mismos que rápidamente el recolector separó y dijo, y susurró en voz baja, justo los que necesitaba para el cuarto de los niños, los lavo y ya.

De acuerdo con el INEGI, en datos citados por el diario El Financiero.  En México el negocio de la basura pude representar 3 mdd, y sólo se está aprovechando un 11%. Más allá de la oportunidad financiera y de transformación de residuos que esto puede significar, tendríamos que reflexionar sobre lo que se tira y lo que la basura dice de nosotros como sociedad, cuando al final hay una oportunidad de negocio de está magnitud, con esto sólo representamos la basura que somos, y que podemos cambiar.


Lorena González Boscó, es licenciada en Ciencias de la Comunicación, maestra en Relaciones Internacionales, docente del Sistema Universidad a Distancia y Educación a Distancia de la UNAM, así como Consultora en Comunicación Educativa y Monitoreo de Medios, y productora ejectutiva de Edumanía, el podcast de los educadores.

Para contactar con el autora: lgobo@unam.mx

 

¿Por qué educación para el consumo y no educación ambiental?

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Foto: ComAmbiental


Is important to remember that many of the products that we buy are made by the expolotation of the chaild labor


Por Kimberly de la Teja Organo

Actuar remedialmente ha sido una de las soluciones a la que ha tenido que apostar nuestra población a partir de fenómenos como la contaminación de mares, muerte de especies que forman parte de ese hábitat: “Adiós a las bolsas de plástico y popotes”.

Durante mi experiencia como docente frente a grupo, he notado que la educación ambiental se trabaja prácticamente desde los primeros años de nuestra escolaridad, pero ¿qué es lo qué pasa fuera del aula y/o fuera de los experimentos?

Desde mi punto de vista he notado que a pesar de haber campañas de recolección, de donación de aparatos electrónicos, etcétera, seguimos por así decirlo, “cumpliendo por cumplir”. Es decir, en la mayoría de los casos, no se lleva una continuidad o se realizan proyectos que generen impacto en los niños, jóvenes o adultos. Exclusivamente se percibe como algo que sabes que debes hacer pero no sabes qué sigue o para qué.

Foto: Martxeli Mugica

Seguir actuando en pro de la naturaleza y de nuestra vida misma no está a discusión, sería trágico no hacerlo, pero en vez de actuar desde lo remedial, por qué  no intervenir para lograr la prevención de más desastres. ¿De qué forma podemos hacerlo?

¿Qué pasa si desde pequeños nos enseñan a comprar conociendo todo lo que conlleva ese proceso? (Incluyendo las situaciones a las que se enfrentan los trabajadores), probablemente no gastaríamos o invertiríamos lo que ganamos tan fugazmente como lo llegamos a hacer. Con lo anterior, quiero expresar que es necesario desarrollar en nosotros pensamiento crítico, que nos conduzca a reflexionar cómo podemos intervenir desde el “simple hecho” de comprar menos aparatos electrónicos, plásticos o desperdiciar agua.

Foto: Recursos educativos

En un primer momento parece algo sencillo el plantearnos preguntas como: ¿para qué comprarlo?, ¿lo necesito? Pero, ¿cuántas veces realmente lo hacemos? Se siguen comprando miles de teléfonos inteligentes en el mundo al día, las fábricas de bolsas de plástico siguen creando grandes cantidades.

Además de hacerlo por la naturaleza, quizá el motivador que nos falta es el pensar en qué momento nos va a afectar directamente a nosotros. Si lo vemos desde esa perspectiva, seguimos consumiendo dispositivos electrónicos y guardamos los “viejos” en nuestros hogares exponiéndonos así a sustancias tóxicas que se liberan.

Muchas veces las personas adquirimos productos porque “nos agradó su imagen”, “porque esta de moda”, por ser una gran rebaja de temporada, incluso por qué no, la influencia de las redes sociales que nos muestran vidas geniales con lujos a los que queremos aspirar.

Podemos y debemos pensar en que consumir también implica analizar y requiere que reaprendamos a discernir entre productos realmente funcionales a largo plazo y analizar si es algo prioritario o una necesidad que se nos crea.

Educar para el consumo es mi apuesta, quizá lo sabemos, pero hace falta recordar que detrás de los productos que compras hay explotación de menores en otros países, que adquirimos lo que para las empresas es basura o nos exponemos a diversos riesgos…conociendo todo lo anterior, es cómo considero que realmente podremos generar un cambio para bien.

Para poder impactar en el ámbito de la educación formal, considero que sería necesario el incluir en los planes y programas de estudio temas sobre el consumo, y que así como hay continuidad en las asignaturas o aumenta el grado de complejidad, debería ocurrir lo mismo con lo referente a este tópico.


Kimberly de la Teja Organo, es licenciada en Pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y docente de primaria

Nuevas rutas para promocionar el comercio justo en la industria de la ropa

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Imagen de Ecoalpisa


The clothing product of the fast fashión, is used on average 5 times


Por Daniela Esquivel

¿Cuál podría ser la relación del comercio justo y la ropa que adquirimos actualmente?

Muchas de las prendas que adquirimos hoy en día tienen un diverso origen: las tiendas departamentales, tianguis, tiendas de ropa en línea, etcétera. Su procedencia es diversa, con un gran aumento de piezas de procedencia china.

En nuestro país, la ropa de la llamada industria “fast fashion” comenzó a adquirir una popularidad notable a finales de la década de los años noventa, con la apertura enloquecida de tiendas como Zara, quien desde entonces se perfiló como una de las preferidas de mexicanos de clase media en busca de aceptación e identidad.

Actualmente Zara es líder dentro de la ropa de tendencia que se realiza de manera rápida, cubriendo las expectativas de un mercado consumista y vulnerable a las presiones mercadológicas. Fuimos testigos del crecimiento desmedido de tiendas de ropa en nuestro país. Hoy por hoy nos es fácil distinguir las diversas marcas que forman parte de las tiendas más conocidas de los centros comerciales.

Hemos caído más de una vez en sus seductores influjos atravesando sus puertas con sendas bolsas de prendas “en oferta” “trendy” “de moda”… pero, ¿de calidad? Este es sólo uno de los puntos de las reflexiones que giran en torno a la ropa, obligándonos a continuar con los subsecuentes: impacto ambiental, consumismo, salubridad textil y por supuesto: comercio justo.

Comercio justo. Dos palabras poderosas. Intercambio equitativo

La ropa de línea comercial o la ropa inditex no abandera precisamente este concepto. Ni para los realizadores, ni para los consumidores. Aquellas personas que crean que al adquirir un vestido de 400 pesos han logrado una excelente compra podrían estar muy lejos de tener realmente un intercambio equitativo.

Uno de los principios básicos del comercio justo es que las personas que ofrecen un servicio o producto, reciban por el mismo, un salario digno.

Detrás de los aparadores de Forever 21, Pull and Bear, Oysho, H&M y muchas más, hay historias de abusos laborales, salarios miserables y explotación.

Pero el consumidor también es engañado, las piezas adquiridas de estas tiendas se usan en promedio unas cinco veces solamente, ya sea por la presión consumista de adquirir nueva ropa o por la mala calidad de la prenda en sí.

No existe comercio justo sin la participación consensuada de ambas partes. Éticamente estamos invitados a reflexionar nuestras prácticas de consumo con respecto a la industria del vestido. Con el ánimo de presionar, solamente porque esta industria representa, después de la petrolera, la segunda más contaminante del mundo.

Iconos del Comercio Justo

Sin planeta, ¿a quién le vamos a mostrar nuestras preciosas prenditas de descuento?
Nuestra voracidad debe tener un límite.

El comercio debe ser justo para todos, principalmente para nuestro ecosistema, para quien manufactura y para el consumidor.

¿Gozaríamos de la misma manera un vestido por el que se le pagó a quien lo hizo 50 centavos? ¿Lo presumiríamos igual?

La equidad comienza en la adquisición de la consciencia y existe la posibilidad de ser justos, comienza con una decisión.

Reflexionar sobre un tema como el comercio justo puede comenzar con algo con lo que convivimos día tras día: ¿qué me voy a poner?

Hay una historia en cada una de los elementos que componen nuestro vestido diario. Historias humanas. ¿Quién habrá hecho mi pantalón?

Detengámonos un poquito, pensemos y poco a poco renovemos nuestra forma de consumir, de manera paulatina, a veces lenta, pero segura, comenzaremos a ser más justos en lo que al intercambio comercial refiere.

Hagamos un mundo donde nadie “pierda”.

Lo merecen sus bolsillos.

Lo merecen nuestros bolsillos.

Lo merece todo, el planeta.


Daniela Esquivel es licenciada en Literatura Dramática y Teatro y  estudios de maestría en Educación y Docencia, y  directora de Compañía de Teatro Luña y Señas.