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No. 27 Educación para el Consumo

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Editorial Nuevas rutas para promocionar el comercio justo en la industria de la Ropa.
Somos la basura que tiramos La Utopía del Ser / Necesidades reales
Educar-nos / Consumo responsable Las competencias de la Educación para el Consumo
¿Por que educación para el consumo y no educación Ambiental? En busca de Prometeo / El consumo en la sociedad.
Historias de Luna / Lo necesario vs. el consumismo. Mediateca

Editorial

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Un número más de nuestra revista, con la tarea de llevarle a nuestro distinguido lector los temas, que a lo mejor no son grandes referentes de lo educativo, pero que no deben faltar en la agenda, y en esta ocasión, hace presencia  la Educación para el Consumo, la cual no es posible desasociar de la sociedad de consumo en la vivimos, y que ha impuesto sus valores a razón de un capitalismo que va de lo salvaje hasta lo humanitario, pero que también es tema del comunismo hasta el socialismo, en realidad el punto es saber qué cosas consumimos, y lo que ello implica para nuestro bienestar personal y colectivo.

La Educación para el Consumo es una asignatura que cruza varios campos científicos y disciplinares, que no se le nombra así, pero que está implícita en ellos, pues tan sólo pensemos en lo que ha significado la enseñanza para la preservación del medio ambiente, o la alfabetización mediática para entender mejor lo que se ve y se oye en los medios de comunicación o la ética que impulsa el comercio justo. La Educación para el Consumo, va saliendo cada vez más a la luz y se busca su enseñanza,

En este número, nos hemos propuesto difundir de lo que va la Educación para el Consumo, para darle visibilidad y que se siga trabajando sobre ella, porque consideramos que es una asignatura pendiente para la educación formal y la no formal, y todavía más como parte de la educación que se da en casa.

Somos la basura que tiramos

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We are the garbage that we throw away, a story about the observation of what people throw in the garbage, with which they discover eating habits and ecological awareness, among other things.


Por Lorena González Boscó

Suena la campana del camión de la basura, es el llamado inequívoco para salir y tirar todo aquello que consideramos como inservible, que va desde un jitomate echado a perder hasta un colchón que ha sido sustituido por uno nuevo, pasando por algunos aparatos electrónicos y libros.

En esta acción de tirar la basura, uno es curioso y observa, a lo mejor se me puede tachar de curiosidad excesiva, pero verán que no lo es tanto, es sólo una observación sobre los hábitos de consumo que se ven reflejados en la basura que tiramos.

En cuanto a mis vecinos, siendo mis acompañantes en la espera del camión de la basura, sus desperdicios están contenidos en bolsas que van de una a tres, y a veces va separada por tipo o revuelta, aún cuando en teoría en la Ciudad de México existe un reglamento sobre la separación de residuos, lo cierto es que todos la tiran como pueden y entienden.

Vecino 1. Él dos bolsas, la de la basura inorgánica o orgánica, negra y verde respectivamente. Las abre el recolector de la basuras y qué encuentra….en la basura orgánica pedazos grandes de comida preparada, y fruta entera echada a perder. El otro día vi unos kiwis, habrán sido unos 5 enteritos y podridos, acompañados de dos plátanos y la semana pasada fue una papaya. Luego le toca el turno a la inorgánica, pura lata de cerveza, desperdicios sanitarios y colillas de cigarros.

Vecina 2. La recipientes desechables, en una sola bolsa y la basura toda revuelta, platos, botellas, envases de unicel, los heces de su perro. El recolector abre la bolsa, y le reclama, ya le dije que la separé, le reclama una vez más, a lo cual el vecina le dice: güero, no te esponjes ahí te dejo tus 10 pesos, el güero reniega, pero al final, la recoge.

Vecino 3.  Él deportista. Siempre vestido de ropa deportiva y su perrito Jerónimo a lado, un dechado de virtudes para separar la basura…en una sola bolsa, lleva varias bolsas y empieza, mira güero, aquí las heces de Jerónimo, aquí en esta otro bolsa el pet, y en esta otra te junté las latas, y aquí traigo la orgánica y acá la inorgánica, ah y en esta otra la arena del gato.

Y así me podría pasar dando cuenta de la basura de mis vecinos, pero más allá de eso, mi observación se va a lo que me revela de cada persona la basura. Él dos bolsas, muy ordenado, pero de malos hábitos alimenticios, La recipientes desechables, todo lo compra y nada prepara en casa, sus razones tendrá, en su economía le va, y su salud se lo cobrará. Él deportista, todo muy ordenado, y civilizado, invierten tiempo en casa para separar la basura, es posible que su conciencia ecológica sea un habito de vida, y no una moda, llevamos 5 años tirando la basura juntos, y lo puedo asegurar.

La basura dice lo que somos, incluso se pude decir que es el sondeo perfecto para determinar los hábitos de consumo de una comunidad, y los propios. Lo que gastamos y lo que invertimos en comida, objetos, el tiempo de uso, me sorprendió mi vecina 4, el otro día cuando vi que tiro unos cojines nuevos, pero sucios, mismos que rápidamente el recolector separó y dijo, y susurró en voz baja, justo los que necesitaba para el cuarto de los niños, los lavo y ya.

De acuerdo con el INEGI, en datos citados por el diario El Financiero.  En México el negocio de la basura pude representar 3 mdd, y sólo se está aprovechando un 11%. Más allá de la oportunidad financiera y de transformación de residuos que esto puede significar, tendríamos que reflexionar sobre lo que se tira y lo que la basura dice de nosotros como sociedad, cuando al final hay una oportunidad de negocio de está magnitud, con esto sólo representamos la basura que somos, y que podemos cambiar.


Lorena González Boscó, es licenciada en Ciencias de la Comunicación, maestra en Relaciones Internacionales, docente del Sistema Universidad a Distancia y Educación a Distancia de la UNAM, así como Consultora en Comunicación Educativa y Monitoreo de Medios, y productora ejectutiva de Edumanía, el podcast de los educadores.

Para contactar con el autora: lgobo@unam.mx

 

¿Por qué educación para el consumo y no educación ambiental?

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Foto: ComAmbiental


Is important to remember that many of the products that we buy are made by the expolotation of the chaild labor


Por Kimberly de la Teja Organo

Actuar remedialmente ha sido una de las soluciones a la que ha tenido que apostar nuestra población a partir de fenómenos como la contaminación de mares, muerte de especies que forman parte de ese hábitat: “Adiós a las bolsas de plástico y popotes”.

Durante mi experiencia como docente frente a grupo, he notado que la educación ambiental se trabaja prácticamente desde los primeros años de nuestra escolaridad, pero ¿qué es lo qué pasa fuera del aula y/o fuera de los experimentos?

Desde mi punto de vista he notado que a pesar de haber campañas de recolección, de donación de aparatos electrónicos, etcétera, seguimos por así decirlo, “cumpliendo por cumplir”. Es decir, en la mayoría de los casos, no se lleva una continuidad o se realizan proyectos que generen impacto en los niños, jóvenes o adultos. Exclusivamente se percibe como algo que sabes que debes hacer pero no sabes qué sigue o para qué.

Foto: Martxeli Mugica

Seguir actuando en pro de la naturaleza y de nuestra vida misma no está a discusión, sería trágico no hacerlo, pero en vez de actuar desde lo remedial, por qué  no intervenir para lograr la prevención de más desastres. ¿De qué forma podemos hacerlo?

¿Qué pasa si desde pequeños nos enseñan a comprar conociendo todo lo que conlleva ese proceso? (Incluyendo las situaciones a las que se enfrentan los trabajadores), probablemente no gastaríamos o invertiríamos lo que ganamos tan fugazmente como lo llegamos a hacer. Con lo anterior, quiero expresar que es necesario desarrollar en nosotros pensamiento crítico, que nos conduzca a reflexionar cómo podemos intervenir desde el “simple hecho” de comprar menos aparatos electrónicos, plásticos o desperdiciar agua.

Foto: Recursos educativos

En un primer momento parece algo sencillo el plantearnos preguntas como: ¿para qué comprarlo?, ¿lo necesito? Pero, ¿cuántas veces realmente lo hacemos? Se siguen comprando miles de teléfonos inteligentes en el mundo al día, las fábricas de bolsas de plástico siguen creando grandes cantidades.

Además de hacerlo por la naturaleza, quizá el motivador que nos falta es el pensar en qué momento nos va a afectar directamente a nosotros. Si lo vemos desde esa perspectiva, seguimos consumiendo dispositivos electrónicos y guardamos los “viejos” en nuestros hogares exponiéndonos así a sustancias tóxicas que se liberan.

Muchas veces las personas adquirimos productos porque “nos agradó su imagen”, “porque esta de moda”, por ser una gran rebaja de temporada, incluso por qué no, la influencia de las redes sociales que nos muestran vidas geniales con lujos a los que queremos aspirar.

Podemos y debemos pensar en que consumir también implica analizar y requiere que reaprendamos a discernir entre productos realmente funcionales a largo plazo y analizar si es algo prioritario o una necesidad que se nos crea.

Educar para el consumo es mi apuesta, quizá lo sabemos, pero hace falta recordar que detrás de los productos que compras hay explotación de menores en otros países, que adquirimos lo que para las empresas es basura o nos exponemos a diversos riesgos…conociendo todo lo anterior, es cómo considero que realmente podremos generar un cambio para bien.

Para poder impactar en el ámbito de la educación formal, considero que sería necesario el incluir en los planes y programas de estudio temas sobre el consumo, y que así como hay continuidad en las asignaturas o aumenta el grado de complejidad, debería ocurrir lo mismo con lo referente a este tópico.


Kimberly de la Teja Organo, es licenciada en Pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y docente de primaria

Nuevas rutas para promocionar el comercio justo en la industria de la ropa

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Imagen de Ecoalpisa


The clothing product of the fast fashión, is used on average 5 times


Por Daniela Esquivel

¿Cuál podría ser la relación del comercio justo y la ropa que adquirimos actualmente?

Muchas de las prendas que adquirimos hoy en día tienen un diverso origen: las tiendas departamentales, tianguis, tiendas de ropa en línea, etcétera. Su procedencia es diversa, con un gran aumento de piezas de procedencia china.

En nuestro país, la ropa de la llamada industria “fast fashion” comenzó a adquirir una popularidad notable a finales de la década de los años noventa, con la apertura enloquecida de tiendas como Zara, quien desde entonces se perfiló como una de las preferidas de mexicanos de clase media en busca de aceptación e identidad.

Actualmente Zara es líder dentro de la ropa de tendencia que se realiza de manera rápida, cubriendo las expectativas de un mercado consumista y vulnerable a las presiones mercadológicas. Fuimos testigos del crecimiento desmedido de tiendas de ropa en nuestro país. Hoy por hoy nos es fácil distinguir las diversas marcas que forman parte de las tiendas más conocidas de los centros comerciales.

Hemos caído más de una vez en sus seductores influjos atravesando sus puertas con sendas bolsas de prendas “en oferta” “trendy” “de moda”… pero, ¿de calidad? Este es sólo uno de los puntos de las reflexiones que giran en torno a la ropa, obligándonos a continuar con los subsecuentes: impacto ambiental, consumismo, salubridad textil y por supuesto: comercio justo.

Comercio justo. Dos palabras poderosas. Intercambio equitativo

La ropa de línea comercial o la ropa inditex no abandera precisamente este concepto. Ni para los realizadores, ni para los consumidores. Aquellas personas que crean que al adquirir un vestido de 400 pesos han logrado una excelente compra podrían estar muy lejos de tener realmente un intercambio equitativo.

Uno de los principios básicos del comercio justo es que las personas que ofrecen un servicio o producto, reciban por el mismo, un salario digno.

Detrás de los aparadores de Forever 21, Pull and Bear, Oysho, H&M y muchas más, hay historias de abusos laborales, salarios miserables y explotación.

Pero el consumidor también es engañado, las piezas adquiridas de estas tiendas se usan en promedio unas cinco veces solamente, ya sea por la presión consumista de adquirir nueva ropa o por la mala calidad de la prenda en sí.

No existe comercio justo sin la participación consensuada de ambas partes. Éticamente estamos invitados a reflexionar nuestras prácticas de consumo con respecto a la industria del vestido. Con el ánimo de presionar, solamente porque esta industria representa, después de la petrolera, la segunda más contaminante del mundo.

Iconos del Comercio Justo

Sin planeta, ¿a quién le vamos a mostrar nuestras preciosas prenditas de descuento?
Nuestra voracidad debe tener un límite.

El comercio debe ser justo para todos, principalmente para nuestro ecosistema, para quien manufactura y para el consumidor.

¿Gozaríamos de la misma manera un vestido por el que se le pagó a quien lo hizo 50 centavos? ¿Lo presumiríamos igual?

La equidad comienza en la adquisición de la consciencia y existe la posibilidad de ser justos, comienza con una decisión.

Reflexionar sobre un tema como el comercio justo puede comenzar con algo con lo que convivimos día tras día: ¿qué me voy a poner?

Hay una historia en cada una de los elementos que componen nuestro vestido diario. Historias humanas. ¿Quién habrá hecho mi pantalón?

Detengámonos un poquito, pensemos y poco a poco renovemos nuestra forma de consumir, de manera paulatina, a veces lenta, pero segura, comenzaremos a ser más justos en lo que al intercambio comercial refiere.

Hagamos un mundo donde nadie “pierda”.

Lo merecen sus bolsillos.

Lo merecen nuestros bolsillos.

Lo merece todo, el planeta.


Daniela Esquivel es licenciada en Literatura Dramática y Teatro y  estudios de maestría en Educación y Docencia, y  directora de Compañía de Teatro Luña y Señas. 

Las Competencias de la Educación para el Consumo

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What are the education skills for consumption? and why work them, even when they do not appear in the curricula


Por: Fermín Acosta Mireles

En un efoque de formación por competencias, se tienen que suponer también las competencias inherentes a la Educaciòn para el Consumo tienen cabida. Sobre ellas han trabajado algunas instituciones, y sí nuestra intención es empezar a trabajar sobre está área educativa, es importante retomar la experiencia de aquellos que ya iniciaron el camino.

La Fundación Euroski. de origen español, a través de su página Consumer propone trabajar las siguientes competencias:

  • Economía Personal. La idea es que se entienda el proceso del ahorro, la importancia y el beneficio de realizar un presupuesto, compremder los riesgos y beneficios al hacer una compra.
  • Salud y Seguridad en el Consumo. Diferenciar la realidad de los alcances de la publicidad, y en función de ello, tomar decisiones que no comprometan la salud del consumidor.
  • Consumo Responsable. El análisis de lo que implica para el entorno el consumo de los productos que se consumen. de manera individual y colectiva.
  • Servicios al Consumidor. Concer los derechos y obligaciones que se tiene como consumidor.

Una educación basada en competencias advierte una movilización de conocimientos, habilidades y actitudes y valores. Esto es desplazar lo que no nos hace competentes o mejorar en lo que ya somos. En el caso de la Educación para el Consumo, se tata en muchos casos de desprendernos de malos habitos

En una sociedad de consumo como la nuestra donde constantemente estamos bombardeados de una gran cantidad de productos elaborados para necesidades reales o inexistentes, y acompañados de millonarias campañas de publicidad, por lo que  la resistencia a su compra es difícil de resistir, e incluso se genera una angustia al no poder hacerlo, pero ello puede ser una gran pretexto  para abonar a la competencia de la  Economia Personal, ya que se tiene a la vista una gran cantidad de productos y servicios similares, lo que nos permite comparar precios y tomar las mejores decisiones, para ahoarrar o invertir.La idea es evitar gastar en productos innecesarios o de mala calidad a un precio excesivo, dejar de comparar por impulso, planear las salidas de dinero, y no arriesgar la Economía Personal, y por ende abonar a está comptencia.

Un ejemplo sobre la Competencia de Salud y Seguridad son los habitos alimenticios, ya que sabemos, que sí constantemente consumimos comida de alto contenido calórico y no hay gasto de enegía que justiique su ingesta, el resultado es el  sobrepeso, un alto colesterol o la diábetes- Al comprenders las propiedades de lo que se come y actuar en consecuencia se abona en esta competencia.

 

Más allá de los materiales de lo que están hechos los productos que se consumen, hay que pensar sobre el recursos que se invierten, pero que en realidad se terminan gastando para elaborarlos, y más allá las manos que los hacen. La Competencia sobre Consumo Responsable, nos lleva a tener conciencia sobre cómo y con qué se hacen los productos, lo que puede hacer virar nuestra decisión de compra. Un ejemplo de ello son aquellos productos que involucran la explotación infantil para relaizarlos, o un deterioro importante de un econsistema para obtener su materia prima. Cosméticos que son probados en aninales o balones deportivos que involucran explotación laboral, deierán quedar fuera de las lista de consumo, por ello es importante concoer a fondo la historia y proceso de producción de las empresas y sus marcas.

Por último, la competencia sobre los Servicios al Consumidor. El que compra y el que vende tiene derechos y obligaciones, una manera de adquirir esta competencia es informarse sobre este asunto actuar conforme a Derecho. Para saber sobre algunos derechos de los consumidores en México sería importante revisar algunos de los que plantea su Procuraduría  Federal del Consumidor a través de una serie de décalogos para tomarlos como recurso y trabajar esta competnecia.

Hay mucho que trabajar para construir competentes en Educación para el Consumo, pero más aún más edificarlas desde la educación familiar, escolar y social, y hay que empezar ya, porque el planeta se nos acaba día con día y de manera acelerada.


Fermín Acosta Mireles, consultor en Educación Financiera. 

Mediateca

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Para saber más sobre Educación para el Consumo es indispensable tener herramientas que nos pemitan irrumpir en su conocimiento, hasta el momento no es, al menos en México, una asignatura nombrada como tal, en los planes de estudio, pero su conocimiento apunta cierta trasvesalidad, en materias inscritas en las Ciencias Naturales o la Tecnología, por tanto dejamos por aquí, algunos recursos para abonar sobre el tema y tomar ideas para su implementación.

Youth X Change

Una guía sobre como adquirir hábitos de consumo sostenibles y responsables con el mundo que nos rodea. Editada por la  ONU a través de la UNESCO y  el PNUMA.

La Educación del Consumidor en el Aula

Es una guía básica para docentes con estrategias didácticas para implementar en el aula sobre alimentación, medios de comunicación, compras juguetes y culto al cuerpo, entre otros temas. Editado por E-Cons, y el gobierno de Aragón, España.

 

 

 

 

De Consumidor a Consumidor Reponabale

Vídeo producido por la Generalitat de Valencia y Stem Comunidad Valenciada. En este vídeo se encontraran referencias importantes para advertir conciencia sobre el consumo de alimentos, combustibles y juguetes. Hace énfasis en la explotación de niños para la producción de artículos que consumimos diariamente.

 

El abc del comercio justo

 

Libro que trata sobre el comercio justo como herramienta de cooperación al desarrollo, su concepto, características y condiciones, son algunos de los temas que aborda esta obra. Este recurso es suficiente  para empezar a entender el tema.

 

 

 

No.26 Homeschooling

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ISSN 2542-1418

Editorial / Otra mirada en la educación “Puedo ser libre” la experiencia del homeschooler
Mitos y verdades en torno al homeschooling En busca de prometeo/ Tecnologías de la palabra
¿Carencias en las instituciones educativas? Homeschooling vs. Violencia Escolar
La utopía del Deber Ser / Nada nuevo bajo el sol Columna / Historias de Luna – Creando lazos de amistad
Homeschooling y aprendizaje autónomo Video tutoriales = Descolarización de la sociedad
Educar-nos/Más allá del prejuicio La Tinta Maestra / Desde casa es mejor
Homeschooling en México. Entrevista a Ma. Eugenia Torres Olguín 

 

Homeschooling vs. Violencia Escolar

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Foto: Tabasco Hoy

School violence opens opportunities for Home Schooling, which over time will surely advance and open up new educational paradigms and social conformations.


Por Lorena González Boscó

Los padres te educan y la escuela te forma, así he escuchado decir a muchos pedagogos, y en la experiencia de vida personal, mi madre me enseño que no masticará con la boca abierta o subiera los codos a la mesa, mientras mi padre me inyectó  el habito de la lectura y la importancia de pagar impuestos, por su parte la escuela fue el lugar para socializar, para hacer los amigos que todavía conservo, aprender a leer, escribir, contar, otras lenguas, lo increíble que siempre me han parecido las ciencias, y hacer deporte, pasando por las artes de la música y la danza.

La escuela es un lugar de infinitas posibilidades, a pesar de la deficiencia del propio sistema educativo, el simple hecho de poder encontrarse con los amigos hizo que valiera la pena levantarse todos los días, y aún cuando faltaban las ganas, la motivación materna me enfilaba a la conquista del baño sobre mis hermanos, para evitar que se me hiciera tarde, porque a la escuela no se podía faltar.

Los años setenta, ochenta y parte de los noventas, fueron mis años escolares, los disfrute mucho, y no me podría imaginar haberme quedado en casa con mi mamá dándome clases de ciencias naturales o mi papá de música. Sin embargo, esos tiempos, sin caer en el cliché de decir que eran distintos, sí lo eran. Sí bien había acoso escolar, maestros malos, clases aburridas, tareas interminables, compañeros insoportables, y casos de pederastia, también había disciplina y respeto por las autoridades.

Las cosas han cambiado

Ahora es recurrente ver en las noticias la violencia que se suscita en la escuela, a tal grado que algunos de los homicidios que se registran en las cuentas nacionales suceden de camino a la escuela, en ella o de regreso de la misma, por lo que nos volvemos espectadores sobre hechos tales como:

  • Por robarle a un chamaco el celular lo mataron, mientras esperaba el camión para ir a la escuela.
  • Entre los mismos alumnos se gesta  la delincuencia organizada, pues se cobran el derecho de piso. 
  • El padre que espera al compañero de su hijo afuera de la escuela para darle una tunda porque lo molestó o le robó su almuerzo,
  • Ella desapareció cuando regresaba a casa del colegio…y días después fue encontrada muerta.

De acuerdo con la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) el acoso escolar afecta a más de 18 millones de niños en México. (MILENIO) y es una de las razones por lo que los padres deciden que mejor ellos les enseñan a sus hijos en casa que dejarlos en manos de un mundo de extraños donde los pueden violentar.

Foto: El Informador

La idea del Homeschooling, cada vez va tomando mayor aceptación en la sociedad mexicana, aún cuando el escepticismo sigue siendo su principal adversario. Lo cierto es que los padres de familia ya ven en ello, una oportunidad para librar a sus hijos de la violencia escolar.

Que los niños dejen de ir a la escuela para que tomen clases en casa, es una ruptura, no solamente de hábitos, también lo es de paradigma de vida, de poner otras bases de formación y conformación individual y social, a partir de concepciones familiares particulares en los procesos de enseñanza-aprendizaje, de una descalificación de la escuela como lugares aptos de la enseñanza o seguros para que los actos educativos sucedan.

Quien escribe avizora, con todas las posibilidades de equivocarse, que esta modalidad educativa avanzará conforme las crisis de violencia, económica y escolar sigan manteniendo la dinámica acelerada que hoy registran, lo que abre una cierta ventana de oportunidad para los formadores de los padres-maestros.


Lorena González Boscó, es licenciada en Ciencias de la Comunicación, maestra en Relaciones Internacionales, docente del Sistema Universidad a Distancia y Educación a Distancia de la UNAM, así como Consultora en Comunicación Educativa y Monitoreo de Medios

Para contactar con el autora: lgobo@unam.mx

No. 25 Educación Indígena

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Editorial El antagonismo histórico entre Pueblos indígenas y Occidente
Compartir más que educar Educar lo invisible
Columna / La Tinta Maestra – Terrenos Disparejos Columna / Historias de Luna – Quién pierde más el índigena o nosotros
De los indígenas para el mundo: voces y acciones que deben persistir Neoliberales vs. Diversidad Cultural
Columna / La Utopía del Ser – Del genoma a la tierra Columna / Educar-nos – Doble discurso
El Heavy Metal como promotor de la interculturalidad en la Educación. La educación indígena en la 4T
Columna / Tintes Pedagógicos -Educación Indígena desde casa. Columna / En busca de Prometeo – Prometeo y Quetzalcóatl
México y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales Universidad Intercultural Indígena de Michoacán: símbolo de justicia social

 

Editorial Educación Indígena / De allá para acá

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Con este número celebramos nuestro 4to. Aniversario, no imaginamos haber llegado a 25 números ininterrumpidamente, y es por eso por lo que quizás estamos aquí, porque no lo soñamos, solamente lo hicimos.

Iniciamos un quinto ciclo con un nuevo formato, una nueva imagen, nos renovamos, y acompañamos el cambio con un tema de discusiones pendientes, y más de acciones políticas que de educativas inclusivas: La Educación Indígena.

Centrada en la educación básica, en la alfabetización de los adultos, en un intento por preservar las lenguas de los pueblos asentados desde siempre en el territorio que hoy circunscribe México, la Educación Indígena requiere, nos parece tener un currículum propio, pero para aquellos que no están tipificados como indígenas.

Se trata de traer de las culturas indígenas aquellos elementos que nos permitan acercarnos a todos como son: el arte que imprimen sus artesanías y textiles o sus conocimientos sobre herbolaria, y más aún sus valores de convivencia social y el respeto por los mayores, y en la enseñanza de la lengua distinguir el origen de aquellas palabras que tenemos prestadas en nuestro vocabulario cotidiano, tales como: tianguis o escuincle.

Desde aquí proponemos a quien nos lea, sobre todo si es educador en el sistema de educación básica, que enfoque su mirada a este mundo, para que deje de ser invisible, que les ayuden a comprender a sus alumnos la herencia y grandeza de las culturas indígenas, pero sobre todo evadir aquellas actitudes que incitan a la discriminación que no nos lleva a ningún lado…la consigna es traer conocimientos de allá para acá, para estar todos aquí.

Dejamos esta editorial, no sin antes agradecer a todos aquellos que han hecho posible este cuarto aniversario.

Columna / La Tinta Maestra – Terrenos disparejos

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En alguna otra ocasión ya he compartido que durante un ciclo escolar, a comienzos de esta década fungí como instructor comunitario  para una delegación del CONAFE en Querétaro. En escenarios como tales, es imposible no adoptar un fraterno amor por la docencia y más, porque se juega un rol donde muchos jóvenes se exponen a sí mismos con tal de conseguir el propósito de llevar educación a lugares recónditos.

Para los jóvenes que se integran a esta labor no hay más garantía que el agradecimiento honesto de las comunidades pues sustituyen el deber de una responsabilidad que muchos quieren atender pero con pocas herramientas tanto profesionales como pedagógicas.

Hoy, les llaman Líderes para la Educación Comunitaria. Son jóvenes, en su mayoría con secundaria terminada y en el mejor de los escenarios con preparatoria concluida. Muchos de ellos son surgidos del mismo sistema de educación, comúnmente mixto, del CONAFE.

El ciclo educativo generacional

Con todas las limitaciones formativas que pueden tener, han logrado sacar adelante la educación de sus propias comunidades.  Cuando se tiene la edad para ingresar al preescolar, un adolescente vecino le instruirá a un pequeño que en unos 13 o 15 años más hará lo mismo por los nuevos pequeños de la comunidad.

Pero aprenden, y lo hacen muy bien. A pesar de no ser normalistas o pedagogos, enseñan, con regalías que ningún docente aceptaría y que muchas veces se terminan gastando en material didáctico… Pero así, sin más, es como muchos ponen el hombro, para sacar adelante a los más necesitados del país y lo están haciendo bien, porque ponen lo mejor que tienen para dar.

 

Editorial – Número 24

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La deserción escolar, particularmente así llamada en la región de América Latina, es un fenómeno altamente complejo como se muestran en los estudios estadísticos que se han realizado en los últimos años en instituciones de los países donde se presenta y también por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La preocupación derivada de los resultados, no es para menos cuando la problemática se relaciona con ámbitos sociales, económicos, biológicos, psicológicos y culturales, que indica un claro origen multifactorial.

Considerando que la deserción escolar según la UNESCO (2006) es la “partida prematura del colegio antes de haber concluido un ciclo completo o un curso ya iniciado” se puede deducir una estrecha relación con los conceptos genéricos de fracaso y rendimiento escolar; respecto a este último, su control, la eficacia del docente, la evaluación, la norma académica y la psicología de la educación. Por otra parte, de manera más específica, con la idea del alumno desertor, el desperdicio escolar y la tasa de deserción. Todos estos, muestran un panorama que permite establecer para este número de Kuchkabal, cinco ejes temáticos alrededor del tema: el contexto social, la orientación vocacional, la violencia, la economía y el sistema educativo. Sin más, dejamos que sus ojos recorran estas páginas.

La Formación del Voluntariado / Número 1

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