Hacia el combate de las malas alfabetizaciones

Tiempo de lectura: 3 minutos

Poor literacies are perceived by students entering at the university, whose immediately reflected shortcomings on reading comprehension and written argumentation abilities. Who are responsible for this disaster? We are many: the State with its educational approaches, teachers, parents, but this wall of regrets will not solve the problem, it only locates it in its dimensions.


Por Mariana Márquez Arriola

Hace unos años asistí a un evento sobre Comunidades de Aprendizaje en la UNAM, entre las exposiciones hubo una que llamó poderosamente mi atención pues trataba sobre un curso que la Facultad de Ciencias de dicha institución daba a sus alumnos de primer ingreso por su baja comprensión sobre los textos científicos, y en ese entonces me pregunté: ¿cómo puede ser eso posible? ¿qué paso con toda la educación científica anterior? pues supongo que poco o nada, puesto que la Facultad tuvo que implementar este recurso de educación compensatoria.

Cada vez que se tiene acceso a un nuevo  ambiente de aprendizaje es necesario alfabetizarse en él; por ejemplo, la entrada a la universidad de un estudiante siempre supone una guerra interna de conocimientos del sujeto, ya que la nueva información que se recibe, ya sea que amplíe la que se tenía, o definitivamente destierra los saberes adquiridos, pero no se debería partir de cero, ya que se suponen marcos de referencia de en los estudiantes de bachillerato, pero al parecer eso sólo queda en el terreno de los supuestos.

Al igual que en las ciencias pasa en otras áreas de conocimiento se perciben malas alfabetizaciones de los estudiantes que ingresan a la universidad, y que inmediatamente se reflejan en las deficientes capacidades de comprensión lectora y argumentación escrita de los estudiantes ¿quiénes son los responsables de este desastre? Somos muchos: el Estado con sus planteamientos educativos, los maestros, los padres de familia, pero este muro de lamentaciones, no va resolver el problema, sólo lo ubica en sus dimensiones. Ahora el reto es que podemos hacer ante el escenario adverso, y para ello se dan algunas propuestas.

Propuestas

Para el Gobierno, que acerque a los maestros  los recursos didácticos que incentiven a los alumnos al reconocimiento de los elementos de los contextos sociales, científicos, políticos y económicos.

Hacia los maestros, incentivar el fomento a lectura  de sus alumnos a partir de la aproximación de géneros literarios y audiovisuales sobre las áreas de conocimiento que imparten, incluso que dichos recursos sean parte de sus planeaciones didácticas.

A los padres de familia, la búsqueda actividades que aumenten el acervo cultural de sus hijos como son: las visitas a museos tremáticos, conciertos de música clásica o regional, asistir al teatro, ferias de carácter cultural, incluso la observación de la naturaleza en un día de campo.

Para todos, incentivar la imaginación sociológica tal y como la describe el sociologo norteamericano C. Wright Mills, la cual describe como la localización de las conexiones, entre los entornos sociales de los individuos con un contexto social más amplio y las fuerzas históricas en el que están inmersos.

Dentro de las enseñanzas escolares y familiares es necesario que se motive la observación del medio en el que vivimos y diálogar sobre lo que se observa, para entonces encontrar nuevos lugares para alfabetizarse con éxito en lndistitntos campos del conocimiento y la vida para combatir con ello:  las malas alfabetizaciones.


Mariana Márquez Ariola, sociologa por la UNAM  y consultura en educación

Contacto: marinamarquez@hotmail.com